HABLEMOS DE LA GRACIA

En los nuevos cielo y tierra, Ramón Cristo (Isaías 53:10)


C:\Users\RAMON URBAEZ\Documents\MREG 1\RamonAguila.png

Ramón      Ramón

Urbáez       Cristo

1a Corintios 15:49

SOBREEDIFICANDO SOBRE
EL FUNDAMENTO CRISTO

 

"El conocimiento de la Verdad desvanece la oscuridad de la ignorancia, por eso la luz resplandece en los nuevos cielo y tierra."

Ramón Urbáez

Epoikodomeî epì tòn themélion Iesoûs Khristós

Ramón Urbáez ̴ P.O. Box 140452 ̴ Arecibo, PR 00612 ̴ Teléfono (787) 466-1783

Website: www.evangeliodelagracia.org Email: evangeliodelagracia@hotmail.com


 

EL VIEJO CUERPO DE MOISÉS VERSUS EL NUEVO CUERPO DE CRISTO

 

INTRODUCCIÓN:

Como introducción a este tema,  leamos lo que revela el apóstol Pablo en el Evangelio, en 1ra carta a los Corintios 6:19 que dice: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?

 

Este versículo de la Escritura que acabamos de leer, revela claramente, que en este tiempo de la gracia o nuevo pacto, comenzado con todo poder después de la cruz, porque Cristo lo trajo todo a cumplimiento total en el año 70 con el cumplimiento de la última tilde de la ley, evidenciado por la destrucción de Jerusalén y su templo tal y como profetizado; porque ahora, todos los hijos de Dios somos “EL TEMPLO DE DIOS”. Lo importante es que entendamos lo que revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 9:6-11 que en esos días estaba todo presente esperando el cumplimiento de esa última tilde, cuando declara: 6 Y estas cosas habiendo sido preparadas así, ciertamente a la primera estancia en todo tiempo entran los sacerdotes desempeñando los servicios, 7 mas a la segunda una vez del año sólo el sumo sacerdote, no sin sangre que ofrece por los de sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo, 8 mostrando con esto el Espíritu del Santo, que aún no había sido manifestado el camino de los santos estando en pie aún la primera estancia, 9 la cual era una parábola para el tiempo presente, conforme a la cual dones así como sacrificios son ofrecidos que no pueden perfeccionar al que practica el culto respecto a la conciencia, 10 siendo normas de carnes sólo sobre alimentos y bebidas y diversos bautismos, impuestas hasta el tiempo del enderezamiento. 11 Más Cristo, habiéndose presentado sumo sacerdote de los bienes llegados, a través de mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho a mano, esto es no de esta creación, 12 ni mediante sangre de machos cabríos y de terneros, sino mediante la propia sangre, entró de una vez por todas en los santos, habiendo hallado eterna redención.

 

¿Se fijan bendecidos? No somos un templo hecho a mano como fue edificado el tabernáculo por Moisés en el antiguo pacto, que luego fue edificado en piedra en la ciudad de Jerusalén terrenal por Salomón. No se trata de nuestra naturaleza carne y sangre producto de la ley de procreación mediante papi y mami, sino que somos un templo hecho directamente por Dios o nacido de Dios, como muy claramente revela el discípulo amado Lázaro en su libro llamado por error Juan 1:12-13 cuando declara: 12 Cuantos empero le recibieron, les dio potestad de ser hijos de Dios, a los creyentes en el nombre de él, 13 quienes no procedentes de sangres ni procedentes de carne ni procedente de voluntad de hombres nacieron, sino procedentes de Dios. Pero lamentablemente, como queda demostrado por los miembros o piedras vivas niñas en el conocimiento de Cristo, podemos ser piedras del templo de Dios confundidos por las muchas doctrinas de apostasía o enseñanzas erróneas que han sido introducidas en muchos lugares desde hace casi dos mil años, tal y como lo profetizó el apóstol Pablo en su última visita a los amados de Éfeso, tal y como lo registró el amado doctor Lucas en el libro de los Hechos 20:17-31.

 

En este estudio, nos enfocaremos en conocer, cual es nuestro rol conforme al propósito de Dios para el cuerpo de Cristo; entendiendo, que si somos templo de Dios, nuestro actuar en el hombre exterior debe denotar o exteriorizar al Cristo que vive en ese templo, por eso revela y para conocimiento el apóstol Pablo en la 2da carta a los Corintios 10:3-5 lo siguiente: 3 Porque en carne andando, no según carne militamos, 4 porque las armas de la milicia de nosotros no son carnales, sino poderosas por Dios para destrucción de fortalezas, destruyendo razonamientos 5 y toda cosa altiva que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo a todo pensamiento a la obediencia de Cristo. Si somos templo de Dios, que es lo mismo que ser miembro del cuerpo del cual Jesús Cristo es la cabeza, entonces tenemos la mente o conciencia Cristo por medio de la cual podemos llevar todos los pensamientos de la mente vieja o templo del animal humano en el primer Adán cautivo a la obediencia de Cristo, la cabeza del cuerpo.

 

El mismo apóstol de la incircuncisión, como fue llamado al principio de su ministerio el apóstol Pablo, se lo declaró en la 1ra carta a los Corintios 1:2 cuando dijo: “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesús Cristo, Señor de ellos y nuestro”. Si bien, es cierto que somos santos como revela la porción de la carta a los Efesios 5:25-27, esto es por disposición, voluntad o elección de Dios. Asimismo el apóstol Pablo menciona que los santificados o miembros apartados para Dios, refiriéndose a nosotros los hijos de Dios, somos llamados a ser santos, es decir, somos llamados a conocernos apartados en esa santidad que mora en nosotros o que está dentro de nosotros, santidad que en aquellos días antes del fin de la ley, fin ocurrido con evidencia externa en el año 70, se decía: “Cristo es en nosotros la esperanza de gloria”, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 1:27; cosa que ahora en sobreedificación decimos: “Cristo es en nosotros la realidad de gloria”, porque ahora podemos reinar en vida en TODO lo que Cristo preparó para nosotros, por eso revela el apóstol que Cristo o Dios es TODO en TODOS nosotros en la 1ra carta a los Corintios 15:28 y en la carta a los Colosenses 3:11.

 

Pero veamos y analicemos también, el por qué y cómo se introdujeron, doctrinas de hombres, por causa de continuar practicando las doctrinas ya caducadas u obsoletas de los días de la transición de la ley o antiguo pacto añadido en Moisés a la gracia o nuevo pacto en Cristo, que obviamente algunas de esas enseñanzas, en verdad están en la Escritura, pero que al cumplir su propósito, ya no son necesarias porque no son aplicables en este tiempo de la gracia, no corresponden al cumplimiento de todas las cosas por Cristo, después de la cruz y el cumplimiento de la última tilde de la ley en el año 70 para ponerle fin a la ley o antiguo pacto. Por estas razones iniciales, el tema de nuestro estudio de hoy es: EL VIEJO CUERPO DE MOISÉS VERSUS EL NUEVO CUERPO DE CRISTO.

 

Pero, para entender el por qué del título, es necesario que entendamos primero que es y a que templo me refiero, para poder personificar, porque el viejo templo está en estado de confusión, porque levanta de manera majestuosa una fortaleza a la cual es necesario derribarle todos sus argumentos, como citamos anteriormente de la 2da carta a los Corintios 10:3-5. Desde el punto de vista espiritual, ha habido dos templos. El primero, el templo de la carne, representado por la figura o sombra de la ley para la carne, que por vista estaba representado por el templo de piedras muertas, templo levantado a mano que había en Jerusalén, figura del templo humano que fue alegorizado en el primer Adán o imagen terrenal, formado del polvo de la tierra. El segundo templo, es el espiritual, por lo que te recuerdo lo revelado por el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 15:46 que dice que primero es lo animal y luego lo espiritual. Este segundo templo, el espiritual, es el que nos revela el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 2:20-22 cuando declara: 20 sobreedificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo Jesús, 21 en quien todo el edificio bien conjuntado crece hasta ser santuario santo en el Señor, 22 en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en Espíritu.

 

Este templo espiritual no fue edificado a mano y está formado de piedras vivas, las cuales somos nosotros los miembros del cuerpo Cristo, el cuerpo de la nueva y verdadera creación. Así que hay una imagen o templo terrenal con una mente o conciencia que tiene su manera de pensar, lo que el apóstol Pablo llama también, la carne; y una imagen celestial, que también tiene una mente o conciencia, la de Cristo, que tiene su forma de pensar. Esto podemos comprobarlo leyendo en la 1ra carta a los Corintios 2:14-16 y en la carta a los Romanos 8:6-10. Recuerden las palabras de Jesús a Nicodemo registradas en el libro del discípulo amado Lázaro, cuyo libro es llamado por error por la comunidad cristiana tradicional, Juan 3:6 que dicen: Lo que ha nacido procedente de la carne, carne es, y lo que ha nacido procedente del Espíritu, Espíritu es.

 

ESTE CAOS DOCTRINAL ES EL RESULTADO DE ENSEÑAR DOCTRINAS ERRÓNEAS

La carta del apóstol Pablo a Tito, uno de sus colaboradores, en el capítulo 1, versos 10 al 16 muy claramente declara: 10 Porque hay muchos insumisos, palabreros vanos y engañadores, especialmente los procedentes de la circuncisión, 11 a los que es menester tapar la boca, los cuales trastornan casas enteras, enseñando por interés a sórdida ganancia lo que no conviene. 12 Un profeta procedente de ellos, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, vientres ociosos. 13 El testimonio este es verídico. Por la cual causa, redargúyelos severamente, para que sean sanos en la fe, 14 no atendiendo a fábulas judaicas, y a mandamientos de hombres que vuelven la espalda a la verdad. 15 Todas las cosas son limpias para los limpios; pero para los contaminados e infieles nada es limpio, sino que están contaminadas de ellos tanto la mente como la conciencia. 16 Profesan conocer a Dios, pero con las obras lo niegan, siendo abominables y desobedientes, y descalificados para toda buena obra.

 

Pero desmenucemos la cita anterior en porciones básicas, que nos permitirá detectar varios puntos muy importantes para analizar esta porción de la Escritura, de la siguiente manera:

 

ü      El escrito dice que muchos de esos contumaces, habladores de vanidades y engañadores eran “mayormente los de la circuncisión”. Más adelante analizaremos a quienes en esos días se refería el apóstol Pablo como la circuncisión, y entenderemos quienes en la actualidad son estos que podemos señalar como la circuncisión, porque siguen enseñando esas mismas doctrinas del principio de Cristo, que ya están caducadas. Vuelvan a leer los que revela a ese respecto el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 6:1.

 

ü      Continúa el apóstol Pablo declarando que ellos: “trastornan casas enteras”. Eso es algo que lo vemos practicando a diestra y a siniestra en nuestros días, ya que no se enseña la palabra revelada de Dios, Hebreos 13:7, que ahora tiene que estar sobreedificada o actualizada; porque enseñan por ganancia deshonesta lo que no conviene.

 

ü      También continúa declarando el apóstol Pablo: No atendiendo a fabulas judaicas ni mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Debido a que la Ley de Moisés ya fue abolida delante de Dios, porque “Cristo es el fin de la ley”, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 10:4, no se debe enseñar ya mas esa ley obsoleta y caducada que nada perfeccionó, pero que en cambio era el poder del pecado, como revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 15:56, razón por los que los amados de la cristiandad tradicional se ven siempre en pecado, porque viven atados todavía a la ley.

 

ü      Pero para establecer la línea divisoria entre los dos pactos, el apóstol Pablo revela en la carta a Tito 1:15 Todas las cosas son puras para los puros; porque para “los corrompidos e incrédulos nada les es puro”. Están tan acostumbrados a la mente adversaria o satanás, que se les imposibilita ver la realidad de la obra realizada por Cristo en Jesús para todos los miembros de su cuerpo, mediante una sola ofrenda. No pueden comprender que ya todo fue realizado, por lo que Dios entró en su reposo o dejó de trabajar u obrar, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 4:10. Fíjense que cuando Jesús estaba cumpliendo su ministerio o propósito del Padre que moraba en él, conforme registra su biografía escrita por el discípulo amado Lázaro, cuyo libro es llamado por error Juan 5:17, Jesús dijo: El Padre de mí hasta ahora trabaja, y yo trabajo.  Así que para nosotros los miembros del cuerpo Cristo que le creemos a él, no solo algunas cosas son puras, porque somos o fuimos creados en Cristo, para que andemos en las  buenas obras que de antemano él preparó en Cristo para nosotros, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 2:10.

 

ü      El sistema religioso que dice ser cristiano, anda en una mezcla del pacto de la ley con las enseñanzas de Cristo del principio mezcladas con la letra de lo que creen convenirle de las enseñanzas del apóstol Pablo, aunque en realidad, no conoce en verdad el nuevo pacto o gracia en Cristo. Por eso, lo que practican religión no solo aparentan hacer obras buenas, sino obras conforme a la justicia de la ley, por lo que andan en malas obras, por causa de las malas enseñanzas.

 

Otra cosa de suma importancia que también debemos analizar desde la mente o conciencia Cristo es el significado de la palabra “circuncisión”, lo cual obviamente haremos conforme a la Escritura. Digo esto, porque el apóstol Pablo dice en la porción que leímos al principio de la carta a Tito 1:10

mayormente los de la circuncisión. Hemos podido comprobar que muchos hermanos en Cristo cuando son les examinan acerca de la palabra “circuncisión”, y se les pregunta si saben lo que significan los términos circuncisión e incircuncisión, en su mayoría ignoran el verdadero significado y lo que implican esas palabras. Por el contrario, si usted les pregunta, si saben lo que significa e implican nombres como el de Jesús Cristo, no Jesucristo como los tienen acostumbrados a decir, el diablo, satanás no Satanás como nombre propio como les han enseñado erróneamente,  o cuando se les pregunta por el pecado, ellos creen que saben lo que esos términos significan. Pero ¿saben una cosa?, están igualmente equivocados con relación a esos términos. ¿Ven por qué nada les es puro como declara el apóstol Pablo en la carta al amado Tito?

 

Por eso les digo que cuando se les habla de términos como “circuncisión” e “incircuncisión”, ellos están ajenos al significado e implicación espiritual de los mismos. Por lo tanto, es necesario que analicemos lo que esas palabras significas, porque veo que aún en muchos de los que dicen creer en el mensaje de la gracia de Cristo, andan un poco confundido. ¿Por qué lo digo? Porque en la cita de la carta a Tito, el apóstol dice muy certeramente hablando de los engañadores, que eran “mayormente los de la circuncisión”. Todos tenemos que entender quiénes son los de la circuncisión, fundamentalmente para cuidarnos de sus engaños. Les recuerdo que precisamente Pedro, uno de los apóstoles de Jesús o Cristo en los días de su carne, considerado cabeza del “ministerio de la circuncisión”, le fue dado precisamente “el evangelio de la circuncisión”, otra forma de decir, las “enseñanzas de Cristo del principio”. Fueron precisamente esas enseñanzas las que fueron llamados a dejar los hermanos de los días finales de la ley, por el apóstol Pablo, en la carta a los Hebreos 6:1. Pero leamos en la carta a los Gálatas 1:6-9 como traducen exactamente esos versos interlinealmente del griego al español. 6 Me asombro de que así de rápidamente estéis desertando del que os llamó en gracia de Cristo a un evangelio diferente, (la palabra griega “éteron”) 7 que no es otro igual; (la palabra griega “állo”) sino que hay algunos que os perturban y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. 8 Pero si incluso nosotros o un ángel (o mensajero) procedente del cielo os predicase un evangelio junto al que os predicamos, sea maldición. 9 Como hemos dicho antes, y ahora de nuevo digo, si alguien os predica un evangelio junto al que recibisteis, sea maldición. Entonces si se predicaba otro diferente (la palabra griega “éteron”) evangelio que no era igual a lo predicado por el apóstol Pablo, quien fue que le llevó el evangelio de la gracia de Cristo a los Gálatas; y que sepamos el único otro mensaje paralelo era el evangelio de la circuncisión mezclado con la ley de Moisés que fue usado para judaizar en medio de los llamados gentiles en cuanto a la carne.

 

Si las enseñanzas del evangelio predicado por el apóstol de la circuncisión Pedro eran las mismas que las enseñanzas del evangelio por el apóstol de la incircuncisión o de la gracia Pablo, entonces las palabras de corrección hecha por Pablo a Pedro, Bernabé y otros, fueron sin fundamento y sin razón, como enseña el mal llamado “amor incondicional” del cual no hablan las Escrituras, porque ser incondicional significa que lo bueno y lo malo es lo mismo para ese llamado tipo de amor. Empecemos a leer ahora la paradoja de todo esto en la porción de la misma carta a los Gálatas 2:6-14. En el verso 6 el apóstol Pablo declara sin ningún titubeo: Pero de parte de los que parecían ser algo, (creo que no necesito decirles que esos eran los once de Jerusalén más el anciano Jacobo o Santiago) de qué categoría eran entonces, nada me importa; Dios el rostro humano no recibe, (en otras palabras, Dios no respeta rostro o a nadie) a mí, pues, los que parecían, nada me añadieron, 7 sino que, por el contrario, viendo que me ha sido confiado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro de la circuncisión, 8 pues el que actuó en Pedro para apostolado de la circuncisión, también actuó en mí para con los gentiles. En el verso 8 muy claramente el apóstol Pablo divide el trabajo a realizar en dos rebaños, judíos y gentiles, tal y como lo dijo Cristo en los días de su carne.

 

Cristo, en su fase carne y sangre, conforme a lo registrado en el libro según Mateo 15:24 dijo: No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel o casa de Sem. También conforme a lo informado por el libro según Mateo 10:5-7 se nos dice: A estos doce envió  Jesús encargándoles, diciendo: A un camino de gentiles no entréis, 6 sino marchad mas bien hasta las ovejas, las perdidas de las casa de Israel. 7 Y mientras marcháis, proclamad diciendo: Se ha acercado el reino de los cielos. Ese mensaje de acercamiento del reino que luego el apóstol Pedro de la circuncisión confirmó como una realidad en cuanto a la obras completada por Jesús, el día de Pentecostés para cumplimiento espiritual de esa fiesta. Esa noticia es lo que constituía el evangelio de la circuncisión, que tenía como corona anunciar: Con seguridad, pues, conozca toda la casa de Israel que Dios hizo a él Señor y también Cristo, a este Jesús, a quien vosotros crucificasteis, como informa el doctor Lucas en el libro de los Hechos 2:36. De hecho, Jesús les dijo también a sus apóstoles: Y cuando os persigan en esta ciudad, huid a otra; porque de cierto os digo, de ningún modo acabaréis las ciudades de Israel hasta que venga el Hijo del Hombre, como informa el libro según Mateo 10:23. Es decir que ellos no iban a terminar de recorrer todas las ciudades de Israel llevando el mensaje, porque su segunda aparición sería al final de esa generación en que ellos vivían, la que vivió entre el año 30 y 70 que vio el fin de la ley, evidenciado por la destrucción de la ciudad de Jerusalén y su templo; Jesús les dijo que no les daría tiempo para recorrer todas las ciudades y aldeas de Israel haciendo la encomienda de llevar el mensaje, y así fue.

 

De acuerdo al libro del discípulo amado Lázaro, llamado por error Juan 10:16, Jesús dijo: Y otras (la palabra griega “álla”, que significa “otras de las mismas”) ovejas tengo, (“los gentiles” en cuanto a la carne o “casa de Jafet”) que no proceden del redil este, también aquellas es menester que yo traiga, y la voz de mí oirán, y llegará a ser un rebaño, y un pastor, lo cual ocurriría luego de la cruz. Esa parte de la obra de Cristo fue realizada por el apóstol Pablo que trajo a Cristo ambos pueblos para que fueran un solo rebaño con un solo pastor, lo cual revela en cumplimiento el apóstol Pablo en la porción de la carta a los Efesio 2:10-22. Esa labor fue realizada por el apóstol Pablo, quien visitó las sinagogas judías en todas las ciudades en todos sus viajes y formó un pueblo de judíos y gentiles bajo el evangelio de la incircuncisión o de la gracia de Cristo.

 

¿Pueden apreciar ahora el significado de la palabra de Jesús cuando dijo: la voz de mí oirán, con lo revelado por el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 1:15-16? Pero cuando tuvo a bien al que me separó procedente del vientre de la madre de mí y me llamó mediante la gracia de él, 16 revelar al Hijo de él en mí, para que le predique en los gentiles, en seguida no consulté con carne y sangre… Fue por causa de que siendo el ministerio de Jesús en medio de Israel antes de ser glorificado, que cuando unos griegos o gentiles quisieron hablar con Jesús, él rehusó atenderlos. Él dijo que los atendería cuando fuera muerto y fuera glorificado, como nos informa el libro del discípulo amado Lázaro, libro llamado por error Juan 12:20-24.

 

Sigamos leyendo en el verso 9 del capítulo 2 de la carta a los Gálatas que dice: Y conociendo la gracia dada a mí, Jacobo y Cefas y Juan, los que parecían ser columnas, derechas dieron a mí y a Bernabé de comunión, para que nosotros (fuésemos) a los gentiles y ellos a la circuncisión. Como pueden observar, muy claramente el apóstol Pablo nos informa que los del ministerio de Cefas entendían que ellos habían recibido el ministerio de la circuncisión y al apóstol Pablo la gracia, que es llamada también incircuncisión.

 

Pero ahora, “después de aquellos días”, cuando el nuevo pacto entraría en vigor plenamente, cosa que es para todos los que somos partícipes del nuevo pacto en Cristo después del fin de la ley en el año 70, donde no hay judíos ni gentiles, varón ni hembra, etc., porque ese pacto sería para el Israel espiritual cuya ciudad o cuerpo de Cristo es alegorizado con la Jerusalén de arriba, en la carta a los Gálatas 4:26, ciudadanos o miembros del cuerpo de Cristo que “debemos ser maduros en el conocimiento de Cristo”, que ahora tenemos que caminar sin esa guía de Moisés, que fue de servicio temporero para los amados de las primicias en la Jerusalén de abajo, pueblo o miembros del cuerpo de Moisés que vivía en esclavitud, como declara el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 4:25.

 

Lo más sensato entonces es que si somos informados o sabemos que hay unos engañadores, creo que lo menos que debemos hacer es por lo menos preguntarnos: ¿Quiénes son esos engañadores? ¿En dónde los puedo encontrar? ¿Qué clase de engaño practican o me pueden hacer? Etc., etc. También creo, que lo más obvio es querer saber quiénes son esos engañadores con el propósito de cuidarse de ellos y de apercibir a los demás a no caer en sus engaños. Analicemos pues, lo que significan estas dos palabras declaradas por el apóstol Pablo.

 

EL EVANGELIO DE LA INCIRCUNCISIÓN Vs. LA CIRCUNCISIÓN

Muchos piensan, que la palabra “circuncisión” se refiere simple y llanamente al acto de quitar el prepucio de la carne en el pene de los varones de Israel, que es lo que mostraba el rito de la ley de Moisés en medio de los israelitas. Ese fue uno de los usos de la palabra “circuncisión”. Volvamos de nuevo a las palabras del apóstol Pablo en la carta a los Gálatas capítulo 2, verso 7 que dicen: “sino que, por el contrario, viendo que me ha sido confiado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro de la circuncisión”. Aquí el apóstol Pablo identifica y revela dos formas de evangelio, les recuerdo que la palabra evangelio significa “buenas noticias”. Al apóstol Pablo, apóstol de Cristo el glorificado, le fue encomendado por Cristo “el evangelio de la incircuncisión” mientras que al apóstol Pedro, apóstol de Cristo en los días de su carne, “el evangelio de la circuncisión”. Eso es precisamente lo que está informando el discípulo amado Lázaro en su libro llamado por error Juan 21:15-17. El evangelio de la circuncisión era una buena noticia al igual que el evangelio de la incircuncisión, pero aunque ambas noticias apuntaban hacia un mismo lugar, Jesús es el Cristo, el de la circuncisión era leche para los niños y la incircuncisión o gracia alimento sólido para los maduros, por tanto no eran iguales.

 

Por eso el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 6:1 ordena dejar todas las enseñanzas y prácticas del evangelio de la circuncisión o palabras de Cristo del principio, ya que habían cumplido su propósito en la infancia de la Iglesia. Para que tengas el análisis los invito a leer la porción de la carta a los Hebreos 5:5:11-14 que dice: 11 Acerca de lo cual tenemos mucha palabra y difícil de explicar, puesto que tardos os habéis hecho en el oír. 12 Porque de cierto debiendo ser maestros en razón del tiempo, de nuevo tenéis necesidad de que alguien os enseñe los elementos (traducido como “rudimentos”, la palabra griega “stoikheîa”)  del principio de los oráculos de Dios, y habéis llegado a ser teniendo necesidad de leche, no de sólido alimento. 13 Porque todo el que participa de leche es inexperto de la palabra de justicia, porque es niño; 14 más de maduros es el alimento sólido, de los que a causa de la costumbre tienen ejercitados los medios de percepción para discernimiento tanto del bien como del mal.

 

Entonces, a la luz de lo antes leído, cuando el apóstol Pablo se refiere a la circuncisión, debemos preguntar: ¿A qué se refiere el apóstol Pablo como “circuncisión”? Debemos preguntarnos primero si estamos claros en que contexto el apóstol Pablo está usando esa palabra. Porque de acuerdo a la cita de la carta a los Gálatas, no está hablando del rito de la ley, sino que muy claramente dice que es una forma de evangelio o de buenas noticias. Vemos entonces, que de acuerdo a esta cita, hubo en un momento dado, dos formas de evangelios o de dar las buenas noticias de Cristo, las cuales fueron la noticia de la “circuncisión” y la noticia de la “incircuncisión”. Si fueran la misma cosa, entonces, desde el punto de vista del evangelio sería erróneo llamarlos con dos palabras que son antónimas u opuestas.

 

Creo que no hay que abundar mucho para entender que el prefijo “in” en lo que fue dado al apóstol Pablo significa lo opuesto a lo dado a Pedro, porque incircuncisión es lo antónimo u opuesto a la circuncisión. Inclusive, esto está atado con Abraham, quien recibió la promesa en incircuncisión y luego se hizo la circuncisión para que la promesa alcanzase a los dos pueblos: a “Sem o Israel” y a “Jafet o los gentiles”. El primer pueblo, Sem o la circuncisión, depositario de la bendición según dada por Noé su padre, libro de Génesis 9:26, conforme a los revelado por el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 9:3-5 recibió la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; recibieron los patriarcas y sobre todo, según la carne la manifestación del Cristo. Mientras que el segundo pueblo, Jafet o los gentiles, conforme a lo profetizado en bendición por Noé su padre y registrado en el libro de Génesis 9:27, recibió TODA LA REALIDAD ESPIRITUAL DE ESAS COSAS, aunque aparentó estar alejado de todo lo recibido por su hermano.

 

El evangelio de la incircuncisión fue dado al hombre llamado Pablo nombre que significa” el más pequeño”, para juntar a los dos pueblos en uno solamente como profetizó de Pablo el profeta Isaías 49:1-6 y vemos su cumplimiento por lo revelado en la carta a los Efesios 2:14-22; mientras que el evangelio de la circuncisión fue dado a otro hombre llamado Pedro, nombre que significa “piedrecita”, que en el verso 12 dice que no estaba preparado al igual que sus compañeros para sobrellevar esas cosas nuevas en Cristo, que otro iba a realizar, como informa el discípulo amado Lázaro, en su libro llamado por error Juan 16:7-15. Ese mensaje de la circuncisión le fue dado también a los otros diez apóstoles que anduvieron con Jesús, ya que Judas no estaba incluido en esa encomienda final.

 

Ese evangelio es del que precisamente el apóstol Pablo dijo cuando le escribió la carta a Tito 1:10-11 “Porque hay muchos insumisos, palabreros vanos y engañadores, especialmente los procedentes de la circuncisión, 11 a los que es menester tapar la boca, los cuales  trastornan casas enteras, enseñando lo que no es debido por interés a sórdida ganancia". Entonces, conforme a estas palabras del apóstol Pablo, los que predicaban el evangelio de la circuncisión, trastornaban casas enteras, enseñaban lo no debido o incorrecto, por interés, o por las ganancias que eso les producía. ¿Se le parece eso a algo en nuestros días? Eso mismo es lo que vemos todavía ocurriendo en los ministros de la circuncisión homólogos modernos. Entonces creo que es muy claro que ambas cosas no eran exactamente la misma cosa.

 

Cuando el apóstol Pablo declara en esa carta a Tito que había muchos “palabreros vanos y engañadores, los habladores de vanidades”, nos demuestra que en sus días ya existía el problema con el mensaje, puesto que habían otros predicando muchas cosas diferentes al evangelio de Cristo. Ya habían hecho su aparición los cabalistas, los gnósticos, etc., de los cuales, los más peligrosos eran los de la circuncisión, porque ellos predicaban un mensaje que confundía o trastornaban casas enteras. Si no hubiese sido así, no hubiera ocurrido el conflicto apostólico que nos informa el apóstol Pablo especialmente en la 2da carta a los Corintios.

 

De nuevo, creo que no es necesario abundar más, pero si volver a recalcar, que la palabra incircuncisión es lo opuesto a lo que la palabra circuncisión significa. ¿Estamos claros? ¿Aprecian la diferencia, porque de lo contrario quedarán sin entender?

 


 

EL EVANGELIO DE LA CIRCUNCISIÓN UN MENSAJE PARA LA CARNE

Procedamos ahora a leer de lo escrito por el apóstol Pablo sobre el evangelio en la carta a los Romanos 8:21 lo siguiente: por lo que también la creación misma será libertada de la esclavitud de la corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

 

A pesar de la claridad de este versículo, en la mayoría de congregaciones evangélicas de la llamada cristiandad tradicional lo que ha proliferado no es la libertad, sino que lo que ha sobreabundado son las prohibiciones como se hacia en la Ley de Moisés. A la luz de las enseñanzas de la ley de Moisés, la sombra o figura de las cosas celestiales, que precisamente administraba la circuncisión, se obraba fundamentado en prohibiciones o prácticas para la carne.

 

Los que practican el evangelio de la circuncisión, lo que en realidad enseñan como santidad, es practicar un sin número de prohibiciones, de reglas, de mandamientos de hombres que les han sido enseñados como si fuera el mandato de Dios. No se trata de si estamos o no de acuerdo con practicar ciertas cosas que los amados cristianos tradicionales señalan como santidad, sino que lo verdaderamente importante es que Dios es quien nos muestra o pone en nuestra conciencia como debemos comportarnos y actuar conforme a su palabra. Como revela el apóstol Pablo en la carta a los Filipenses 2:13 Dios es el que pone el hacer como el querer, por su buena voluntad, en nosotros. Si hay una sola cabeza para el cuerpo, todas las partes del cuerpo actúan en armonía conforme a la dirección de esa mente.

 

Es Dios y no el hombre quien dicta las pautas en nuestro nuevo corazón, que es lo mismo que decir, la mente o conciencia Cristo que está en nosotros, si en verdad somos miembros del cuerpo de Cristo. Esa mente o conciencia, es la que revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 2:16. Por eso es que precisamente revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 8:6-10  lo siguiente: Porque la manera de pensar de la carne es muerte, (la carne o mente adversaria a la mente Cristo) mas la manera de pensar del Espíritu (la mente o conciencia Cristo) es vida y paz. 7 Por lo cual la mentalidad de la carne es enemistad contra Dios; porque a la ley de Dios no se somete, porque no puede; 8 y los que en carne están, a Dios no pueden agradar. 9 Más vosotros no estáis en carne, sino en Espíritu, supuesto que Espíritu de Dios habita en vosotros. Mas si alguno Espíritu de Cristo no tiene, éste no es de él. 10 Más si Cristo está en vosotros, el cuerpo está ciertamente muerto a causa del pecado, mas el Espíritu es vida a causa de la justicia. En resumen, esto significa, que si no somos partícipes de la mente o conciencia Cristo, que es lo que el apóstol Pablo llama aquí “tener el Espíritu de Cristo”, significa que el tal no es miembro del cuerpo de Cristo que se rige por esa mente o conciencia.

 

Desafortunadamente para los niños en el conocimiento de Cristo, como llamo a los herederos que todavía viven e ignorancia por estar atrapados en el legalismo religioso, el énfasis del Evangelio de la circuncisión que los gobierna, está fundamentado en el aspecto de la apariencia externa de la persona, y no en el fundamento interno de la justicia de Cristo, sin que medie ninguna obra externa o humana. Por tanto, la incircuncisión o gracia de Cristo, no es el evangelio de la circuncisión mezclado con la ley de Moisés y otras cosas que actualmente se predica para lo externo del vaso después de la cruz. Es todo lo contrario, trata con lo de adentro del vaso, con lo que no se ve. El evangelio de la circuncisión que se sigue predicando, trata con lo de afuera del vaso, tal y como ocurría con los fariseos de los días de Jesús. Por eso, conforme nos informa el libro según Mateo 23:25-26 Jesús les dijo a los religiosos fundamentalistas de sus días: 25¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!, pues  limpiáis lo de afuera de la copa y del plato, mas por dentro están llenos de rapiña y falta de dominio propio. 26 ¡Fariseo ciego!, limpia primero lo de dentro de la copa, para que sea limpio también lo de fuera de ella”.

 

El colmo del control religioso ha llegado al extremo, que a las mujeres se les ha prohibido una gran cantidad de cosas como el maquillaje, la vestimenta, etc., cosas en las cuales, el hombre o el líder de una congregación nada tiene que ver con eso. De nuevo, me viene a la memoria, las palabras que a ese respecto escribió el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 2:20-23 que dicen:

20 Si moristeis con Cristo de los elementos del mundo, ¿por qué, como viviendo en el mundo os sometéis a preceptos como: 21 No agarres, ni gustes ni toques, 22 las cuales cosas son todas para corrupción en el uso, conforme a los mandatos y enseñanzas de humanos? 23 Las cuales cosas están en verdad teniendo reputación de sabiduría en culto autoimpuesto, también de humildad y trato severo del cuerpo, no con valor alguno respecto a la satisfacción de la carne.

 

El control sobre estas cosas que ejercen dichos líderes es de tal manera, que muchas veces quieren controlar hasta el maquillaje que usa una hermana de la congregación; cuando esa apreciación a quien le pertenece es a la mujer que lo usa o al esposo a quien ella debe agradar. Creo que la persona menos apropiada para decirle a una mujer en una congregación como debe vestir, como maquillarse, etc., es el pastor de la congregación. Este problema es algo que lleva muchos años de práctica, que ya para este año 10 del tercer milenio, vemos que muchas damas en muchas de esas congregaciones han comenzado a liberarse de esa práctica, aunque no por conocimiento de lo revelado en la Escritura, sino como consecuencia de la moda y otras cosas que ha traído la globalización mundial.

 

Lo que sucede es que la gente sometida al legalismo religioso, al que obedecen ciegamente no ha conocido en Cristo como identificar y clasificar estas prácticas de mandamientos o preceptos o mandatos y enseñanzas humanas. Pero, la realidad está ahí tal y como la reveló el apóstol Pablo en los días de su peregrinación terrenal: Los de la circuncisión trastornan casas enteras. El apóstol Pablo escribió en la carta a los Gálatas 5:1-3 unas palabras que son como un dardo certero al centro del asunto dirigido precisamente a la circuncisión, cuando declara: 1 Para la libertad Cristo nos hizo libres; está firmes, pues, y no os sujetéis de nuevo al yugo de esclavitud. 2 Mira, yo, Pablo, os digo que si os circuncidáis, Cristo nada os aprovechará. 3 Y de nuevo testifico a todo hombre que se circuncida, que es deudor de toda la ley hacer.

 

Podemos observar de igual manera, que mientras Cristo nos hizo libres para andar en libertad, muchos de esos hogares bajo el puño religioso de la circuncisión viven sujetos al yugo de la esclavitud en las congregaciones donde militan, pues andan divididos porque el esposo o los hijos no están de acuerdo con las prohibiciones de las congregaciones a las que asisten. De igual manera sucede con muchos matrimonios que han sido destruidos por esa situación de imposición, ya que cuando uno de los conyugues se hace religioso quiere imponerle la religión adoptada a su pareja y a los hijos, aun cuando Cristo no obliga a nadie, sino que los miembros de su cuerpo vamos a él, porque somos de él desde antes de la creación del mundo. Eso es lo que está revelando precisamente el apóstol Pablo en la 2da carta a Timoteo 1:8-9, donde oímos y aprendimos del Padre todo lo referente al pacto de la gracia en Cristo, como enseñó Jesús y nos informa el libro del discípulo amado Lázaro, libro llamado por error Juan 6:45. Por eso es que digo como el apóstol Pablo, que por medio de la práctica del evangelio de la circuncisión es precisamente como se trastorna y divide un hogar entero. Si soy un creyente de la doctrina correcta de Cristo, mi proceder en medio de los demás es el mejor ejemplo de Cristo en mí, tanto para los otros miembros del cuerpo de Cristo como para los que no están despiertos a esa conciencia.

 

Amados, puedo decirles sin exagerar, que lo peor que puede pasarle a un niño en el conocimiento de la verdad que es Cristo, es pertenecer a una iglesia cristiana tradicional que se rige por prohibiciones y reglas de su líder de turno y no según la doctrina de la gracia de Cristo. Ese ambiente enseña a sus miembros a vivir con conciencia de pecado, siempre escondiéndose por causa del que dirán los demás hermanos y no por la paz interior por armonizar con la mente Cristo activa en su  imagen terrenal. Lo único que esto provoca en realidad es hipocresía. Si este no es tu caso o aunque tu congregación viva conforme a las enseñanzas elementales o rudimentarias de Cristo del evangelio de la circuncisión pero no bajo esa esclavitud legalista, simplemente de gracias a Dios que lo ha librado por lo menos de esa esclavitud.

 

PERO, SABES ¿QUÉ ES ESCLAVITUD?

Para comenzar, leamos lo que declara él apóstol Pablo en la carta  a los Gálatas 2:4-5 que es un buen ejemplo: 4 Y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, 5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros.

 

La pregunta luego de leer la cita anterior que seguiría es: ¿Qué es esclavitud conforme a lo dicho por el apóstol Pablo? Porque no les estoy hablando de la esclavitud relativa política, social o financiera, les estoy hablo de la ESCLAVITUD EN LA RELIGIÓN, que es la peor de las esclavitudes que puede vivir un humano.

 

Hagamos un ejemplo para ilustración de lo que quiero decir. Digamos que una hermana de esas fieles a las leyes, reglas de su concilio que asisten a ese tipo de congregaciones de prohibiciones, pasa por un salón de belleza o “beauty parlor” como le dicen aquí en Puerto Rico por la gran influencia norteamericana, y observa que están embelleciendo a una dama en cuanto a su pelo, pintura facial, uñas, etc., es obvio que a ella le gustaría ser preparada de la misma manera. Pero el problema de conciencia natural que tiene es que en la iglesia donde se congrega, se prohíbe ese tipo de cosa. Ya de ahí en adelante ella vive con un problema de conciencia innecesario, porque Cristo no le impone esa carga.

 

Esas que practican ese tipo de cosas son precisamente las iglesias de la circuncisión, que viven obrando justicia para la carne. De este tipo de congregación con ese tipo de evangelio, fueron llenados en el pasado la mayor parte de los países latinoamericanos y los Estados Unidos y otras naciones del mundo; sólo que en Estados Unidos se han liberados por diferentes razones de esas prácticas, no necesariamente por vivir de acuerdo a la gracia de Cristo, lo cual puede observar al ver un programa televisado que muestra el gran pintorreteo y acicalamiento de damas y caballeros, incluyendo a sus líderes. Si amados, el mundo entero está lleno de este tipo de congregaciones, porque el evangelio que se predicó por todas, partes desde hace dos mil años hasta la fecha, fue el evangelio de la circuncisión y no el evangelio de la gracia de Cristo, revelado por el apóstol Pablo, y el cual ahora desde ese mismo ministerio, el ministerio de la reconciliación, estamos nosotros sobreedificando para que el mundo conozcan que ya fueron hechos libres si conocen la verdad de Cristo.

 

Precisamente, para eso viene esta sobreedificación del evangelio de la gracia, viene para corregir todas esas cosas defectuosas y a actualizar todo lo ya realizado por Cristo para su pueblo o cuerpo. A eso hemos venido todos los que estamos en la libertad de Cristo, a ordenar la casa, enseñando a la vez lo que es irse también al extremo del libertinaje de la carne. Pero ¿saben una cosa? Todo el que vive preso o está en esclavitud, esta libertad que tenemos en Cristo le produce envidia y resentimiento.

 

Veamos otro ejemplo.  En la ciudad de Arecibo donde vivo en Puerto Rico, hay una vieja cárcel en el mismo centro del pueblo, que cuando uno pasa sea en auto o a pie, puede ver los presos encerrados que se paran frente a los barrotes de las ventanas de las galeras donde los tienen encerrados, que están apenas a unos diez pies de la acera de la calle. Cuando se pasa a pie, ellos les hablan a los peatones. Imagine a uno de esos presos detrás de los barrotes de la cárcel donde están confinados, viendo pasar a los demás libremente. ¿Cómo creen ustedes que se sentirán esos confinados cuando ven a otros caminar libremente y ellos no pueden? El evangelio establece a través de la carta del apóstol Pablo a los Gálatas 3:22 lo siguiente: 22 Mas la escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa de Dios que es por la fe en Jesús Cristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Cuando el apóstol Pablo dice que estábamos confinados y encerrados bajo la ley “a fin de que fuésemos justificados”, lo cual significa, “que fuésemos libertados”, no lo dice como algo físico, sino como algo a nivel de la conciencia o de la mente. Por eso es que muchos aunque no sean esclavos físicamente hablando son esclavos en sus mentes o conciencias humanas, que es la peor de las esclavitudes.

.

Amados bendecidos, así es como se comportan los niños del cristianismo tradicional en el conocimiento de Cristo, por estar sometidos a la esclavitud religiosa. Por eso es que nos critican, porque no nos sometemos a vivir conforme a sus reglas del evangelio de la circuncisión mezclado con la ley de Moisés,  cosas que ya caducaron en el año 70 cuando a todo lo referente a la circuncisión Cristo le puso fin, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 10:4. Pero aunque ellos nos llamen con todos los nombres con los que nos vituperan por no conocer a los hijos de Dios, sabemos por la revelación del evangelio de la gracia en que fuimos llamados a gloriamos, que disfrutamos a Cristo en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Puedo decirles por mi experiencia en este conocimiento de Cristo en mi vida, que lo más hermoso que me ha pasado es que no tengo necesidad de andar escondiéndome ni sentir pesar por causa de las obras de la carne por la presión de andar con conciencia de pecado o culpabilidad delante de Dios, porque Cristo hace morada en mí, mediante su conciencia para la nueva creación, como revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 2:16.

 

Claramente declara el evangelio a través del apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 4:1-7  Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo. Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

 

Un niño es un discípulo o uno que está siendo enseñado, uno a quien le está siendo abierta la conciencia o el entendimiento verdadero, por eso es que Cristo a través de Jesús nos dice: Yo Soy la verdad. Por eso es que declara el apóstol Pablo en este mismo capítulo 4 de Gálatas en el verso 19, lo siguiente: Hijos de mí, por los que de nuevo siento dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros. El apóstol Pablo les está revelando a los hermanos que la concientización en Cristo es una formación espiritual, como sucedió con el primer Adán o humano animal para la mente adversaria o carnal. Recuerden que no es un decir el que se nos de a conocer que somos una nueva creación en Cristo, quien es la verdadera creación, el humano espiritual creado a imagen del celestial, una cabeza o conciencia que es Jesús Cristo y un cuerpo donde reposa la cabeza, que es la Iglesia o asamblea de reconciliados en ese solo cuerpo, con una sola ofrenda.

 

Uno de los grandes errores de la cristiandad tradicional y del resto de las diferentes religiones es precisamente querer santificar la carne y querer glorificarla a la perfección lo cual es imposible, porque como dijo Jesús: Lo nacido de la carne es carne más lo nacido del Espíritu es Espíritu. ¿Pueden apreciarlo ahora? La carne no es ni será ni nunca será santa o perfecta, te invito. Tratar de santificar la carne es como dice el título de una vieja serie de televisión: “Misión Imposible”. Esa es la razón de las tantas prohibiciones de las cosas de la carne, la falsa esperanza de creer que van a mejor su condición, lo cual es totalmente falso, por lo que Cristo a través de Jesús dice: El Espíritu es lo que vivifica, la carne no aprovecha nada, por eso continúa diciendo: Las palabras que yo os he hablado, son Espíritu y son vida, como nos informa el discípulo amado Lázaro en su libro llamado por error Juan 6:63. Por eso es que declara a este respecto el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 2:20-23 “…os cometéis a preceptos como: 21 No agarres, ni gustes ni toques, 22 las cuales cosas son todas para corrupción en el uso, conforme a los mandatos y enseñanzas de humanos. 23 Las cuales cosas están teniendo en verdad reputación de sabiduría en culto autoimpuesto y humildad y trato severo del cuerpo, no con valor alguno respecto a la satisfacción de la carne.

 

El animal humano religioso cuando camina de acuerdo a preceptos mandatos y enseñanzas de humanos para la carne o mente egocéntrica, esa forma de aprendizaje cuando es usada para los demás, trastorna casas enteras. Eso es lo que vemos sucediendo todavía en nuestros días en el año 2010 cuando escribo estas palabras. Los animales humanos siguen comportándose de la misma manera dos mil años más tarde después de la cruz en su mente adversaria o egocéntrica, ¿saben por qué? Porque como le dijo Jesús a Nicodemo, según registra el libro del discípulo amado Lázaro, llamado por error Juan 3:6, lo que ha nacido procedente de la carne, es carne, y lo que ha nacido procedente del Espíritu, es Espíritu. Eso es lo mismo que está revelando el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 15:46-50 cuando declara: 46 Pero no es primero lo espiritual, sino lo animal; después lo espiritual. 47 El primer humano procede de la tierra, terrestre; el segundo humano procede del cielo. 48 Cual el terrestre, tales también los terrestres, y cual el celeste, tales también los celestes; 49 y como portamos la imagen del terrestre, portaremos también la imagen del celeste. 50 Por esto digo, hermanos, que carne y sangre no puede heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda a la incorrupción.

 

Por eso es que todo creyente que todavía se ve a sí mismo como heredero, lo que significa que no tiene el conocimiento que da la mente o conciencia Cristo, es esclavizado y tratado como un feligrés, como un niños en el conocimiento de Cristo, por lo que no difiere del esclavo que producía la ley de Moisés, cosa que no sucede en el cuerpo de Cristo en conocimiento de la verdad, dónde no hay feligreses ni seguidores, sino un cuerpo de ministros competentes cuya competencia proviene de Dios a través de la enseñanza de los sobreedificadores del cuerpo. Esos niños, que todavía se comportan como herederos, porque no han entrado en posesión de su herencia en Cristo ya repartida, se comportan como si el sacrificio de Cristo en Jesús en la cruz, es algo sin valor, porque siguen esperando promesas, porque desconocen que ya todas fueron cumplidas por Cristo en Jesús.

 

El apóstol Pablo a través de las enseñanzas a los hermanos que nos precedieron, nos enseña que cualquier religión que al igual que el judaísmo, que como religión vivía de reglas y prohibiciones en la ley de Moisés, sus prohibiciones se convierten en doctrinas de demonios, o de mentes o conciencias atadas a todo lo adversario a lo verdaderamente espiritual en Cristo. Pero leamos lo enseñado a este respecto por el apóstol Pablo en la 1ra carta a Timoteo 4:1-3, donde el apóstol Pablo no ilustra lo que estaba sucediendo ya en esos días postreros, cosa que todavía perdura en el proceder en los humanos de hoy en el año 2010, que dice: 1 Pero el Espíritu dice verbalmente que en tiempos postreros, algunos se apartarán de la fe, atendiendo a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, 2 en hipocresía de mentirosos, que han sido cauterizados en la propia conciencia, 3 que prohíben casarse, abstenerse de alimentos, que Dios creó para recibimiento de los fieles y los que han conocido plenamente la verdad. Eso ocurrió para los postreros tiempos de la ley terminada delante de Dios en el año 70, pero les vuelvo a repetir, es el modo vivendi de la cristiandad tradicional todavía hoy en el año 2010 cuando escribo estas líneas.

 

COMO SE FORMA UN CREYENTE O MIEMBRO DEL CUERPO DE CRISTO

Ahora los invito a que analicemos como realmente se forma Cristo en cada creyente, porque en nosotros los que peregrinamos en una imagen terrenal, nos revela el apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 15:49, que de la misma manera portaríamos la imagen del celestial, que no es otra cosa que la mente o conciencia Cristo sería formada en nosotros, en nuestra participación de la nueva creación. La nueva creación en Cristo es lo que nos revela el apóstol Pablo en la 2da carta a los Corintios 5:17, donde lo viejo corresponde a la mente o conciencia humana, figurada en el primer Adán, incluyendo su viejo pacto añadido luego en Moisés para dirigir su vida.

 

Volvamos a leer lo escrito por el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 4:19 que dice: Hijos de mí, por los que de nuevo siento dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros.  Bendecido, fíjate bien que el apóstol Pablo dice “hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Esto implica, que cuando el apóstol Pablo les escribió a esos hermanos, aunque ellos ya eran salvos y reconciliados por Cristo en Jesús, su mente o conciencia no estaban formadas todavía. La formación de la conciencia es un proceso de conocimiento. Esos es lo mismo que el apóstol Pablo revela en la carta a los Efesios 4:11-13: cuando declara: 11  Y él dio unos, apóstoles; otros, profetas; otros, evangelistas; otros, pastores y maestros, 12 con miras al equipamiento (la palabra griega “katartismón”) de los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a un varón perfecto (la palabra griega “télion”, refiriéndose a la madurez de conciencia espiritual) a la medida de la plenitud de estatura de de Cristo. Primero podemos ver el cumplimiento de las primeras cuatro de las cinco barras que sostenían el tabernáculo de reunión, el propósito es el de equipar a los santos. Los dones ministeriales en la gracia son:

1.      Apóstol (una sola persona para poner el fundamento, no se puede repetir su labor)

2.      Profeta

3.      Evangelista

4.      Pastor y maestro

5.      Sobre edificador (ver la quinta barra o don ministerial en la 1ra carta a los Corintios 3:10-14)

 

El verso 13 nos revela que los miembros del cuerpo Cristo debemos llegar al conocimiento pleno del Hijo de Dios que somos como cuerpo de Cristo y bajo cuyo pies todo tiene que estar sujeto. Entonces, esto nos enseña que estar salvado y reconciliado como miembro del cuerpo de Cristo no es lo mismo que estar formado en la mente o conciencia Cristo, son dos cosas distintas. Esto significa, que las iglesias o congregaciones están llenas de creyentes en Cristo que ya están reconciliados con Dios, aunque ellos no lo entienden, porque no están formados en la mente Cristo, eso quiere decir que la mente Cristo está dormida, tienen que ser despertados por el mensaje sobreedificado, para que entren en este conocimiento.

 

La formación es un proceso de enseñanza del evangelio, es un proceso de educación o de sacar de adentro todo lo que es Cristo o Dios en cada creyente, esa es la manera de ir formando a los niños en el conocimiento de Cristo, como declara el Proverbio 22:6 cuando declara: Enseña al niño el camino que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él. Entonces, la mayoría que dice creer en Cristo, son salvos así como por fuego, porque fue la obra de Cristo en Jesús, independientemente de la obra de justicia que quiera aportar el creyente, obra que es sin ningún valor delante de Dios, pero no tienen formada la mente o conciencia Cristo en ellos. ¿Sabe por qué sucede eso amado bendecido? Porque para ser formado en la mente o conciencia Cristo, hay que hacerlo mediante el conocimiento de la información o enseñanza de los misterios de Dios revelados y sobreedificados. Pero la mente o conciencia Cristo no puede ser formada si lo que oye de la persona que te enseña es el engaño, la vanidad, el error, es decir, la enseñanza de lo que ya fue abolido y finalizado delante de Dios para siempre, que con gran abundancia es lo que se enseña en la cristiandad tradicional. En ese ambiente escucharás muchos palabreros que tergiversan el Evangelio de Cristo. Serás lleno de doctrinas humanas, doctrinas que se practican por la carne, como bautizarse en agua, ayunar, poner manos, vigilar, abstenerse de ciertos alimentos, guardar días de fiestas o bien practicar doctrinas obsoletas como por ejemplo el arrepentimiento de obras muertas ya no aplicables porque ahora no es asunto de cambiar de forma de pensar sino de despertar la mente Cristo dormida, lean lo que a ese respecto revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 6:1-2. Por eso es que desconocen que significa lo revelado por el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 10:16 cuando el Señor dice: daré mis leyes sobre los corazones de ellos, es decir, sobre las mentes de ellos las inscribiré; porque a Dios se le sirve con la mente y no con la carne. Todos los que así enseñan son palabreros que no conocen la verdad del evangelio de Cristo para que el creyente sea formado en la mente o conciencia Cristo y su proceder sea mostrado reinando en vida. Ahora, eso sí, pueden estar hablando largas horas supuestamente de la prosperidad, sanidad, etc., de Dios, pero sin embargo no pueden lograr el propósito de formar a los creyentes niños en el conocimiento de Cristo. No pueden enseñar a los niños en el Camino nuevo que es Cristo, para que cuando sean viejos o maduros en el conocimiento siempre caminen en ese Camino.

 

EN CONCLUSIÓN LA MENTE DE CRISTO ESTABLECE:

Finalmente, fíjate bendecido, que en la carta que enviara el apóstol Pablo a su colaborador Tito, en el capítulo 1 verso 15 le establece sin ninguna ambigüedad: Todas las cosas son limpias para los limpios; (la palabra griega “katharoîs”) pero para los contaminados e infieles nada es limpio, sino que están contaminadas de ellos también la mente, es decir, la conciencia. Esto de ser “limpio”, es lo mismo que Jesús les dijo a sus discípulos y apóstoles el día que les lavó los pies en forma alegórica, según registra el discípulo amado Lázaro, cuyo libro es llamado por error Juan 13:6-10 que dice: 6 Viene, pues, hacia Simón Pedro; le dice: Señor ¿tú de mí lavas los pies? 7 Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no sabes aún, pero lo conocerás después de estas cosas. 8 Le dice Pedro: De ningún modo lavarás de mí los pies para siempre. Le respondió Jesús: Si no te lavo, no tienes parte conmigo. 9 Le dice Simón Pedro: Señor, no sólo los pies de mí, sino también las manos y la cabeza. 10 Jesús le dice: El que se ha bañado no tiene necesidad excepto de lavarse los pies, sino que está todo limpio; y vosotros estáis limpios, (la palabra griega “katharoí”) pero no todos. Las manos o ministerios y la cabeza o Jesús Cristo no tienen necesidad de limpieza, sino los pies o miembros de la Iglesia bajo quien iban a ser puesta todas las cosas, aunque ya la Iglesia está limpia por la obra de Cristo en Jesús, requiere la formación de la conciencia para que Dios se muestre en cada miembro siendo TODO lo que Cristo realizó mediante Jesús para la Iglesia. Para ser limpio, hay que escudriñar para conocer y poner en práctica el evangelio. Es necesario conocer todo el consejo del evangelio de Cristo dado al apóstol Pablo, porque dentro de él conoceremos que no podemos vivir como nos venga en gana, porque tendremos presente que Cristo a través del apóstol Pablo nos dice primero en la 2da carta a Timoteo 3:16-17 Toda Escritura inspirada por Dios es también provechosa para enseñanza, para reproche, para corrección, para instrucción en justicia, 17 para que equilibrado sea el humano de Dios, para toda buena obra equipado.  Si esto entiendes y conoces, entonces tu proceder será conforme a lo revelado por Cristo a través del apóstol Pablo en la 1ra carta a los Corintios 6:12 que dice: Todas las cosas me son licitas, pero no todas convienen; todo me es lícito, pero yo no seré dominado por ninguna. De igual manera conoceremos para andar en las buenas obras preparadas sobre Cristo de antemano, como revela la carta a los Efesios 2:10, que nos permitirá no conocer a nadie según carne, como somos enseñado por Cristo a través del apóstol Pablo en la 2da carta a los Corintios 5:16. Por tanto, no estaremos buscando ver maldad en todo lo que los demás hacen, como se vive en la religión. Dónde ¡Todo es maldad! ¡Todo es pecado! ¡Todo es malicia! Por lo que los llamados cristianos tradicionales de hoy, ni disfrutan correctamente ni quieren que la gente disfrute de nada. El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia también paz también gozo en Espíritu Santo, como nos revela Cristo a través del apóstol Pablo en la carta a los Romanos 14:17.

 

La segunda parte de la cita de la carta a Tito 1:15 dice: pero para los contaminados e infieles nada es limpio, sino que está contaminada de ellos también la mente, es decir, la conciencia. Te pregunto bendecido, ¿quiénes son los contaminados e infieles? La respuesta es bien sencilla, pues los mencionados en el verso 11, los de la circuncisión. Esos eran los incrédulos a la obra de Cristo sin judaísmo. Por eso los de ahora tienen el mismo proceder, porque actúan desde su mente o conciencia adversaria a Cristo, porque el reino de la mente carnal nada tiene de Cristo.

 

El trabajo del ministerio de la circuncisión ha durado por casi 2000 años, pero las naciones por la faz del planeta Tierra son quienes han pagado el alto precio de la ignorancia espiritual por causa de esas enseñanzas ya caducadas. Esa doctrina ya caducada en el año 70 cuando Cristo le puso fin a la ley o antiguo pacto es la responsable de toda la miseria humana que viven los hijos niños en el conocimiento de Cristo, por lo que se comportan como los esclavos o animal humano; también es responsable de la corrupción religiosa y política tal y como sucedió en los días de Jesús, porque es el sistema religioso que introdujo Constantino en Roma, para lograr sus objetivos de poder y mantener controlado a sus ciudadanos, mediante la religión de las prohibiciones. La mayor parte de los líderes de la cristiandad tradicional han actuado como animales humanos engañadores que prometen libertad y ellos mismos son esclavos en sus mentes o conciencias egocéntricas, aunque quieran aparentar que Cristo los hizo libre. Viven encerrados detrás de los barrotes de la mente carnal sin poder enseñar lo que es la libertad con que Cristo nos hizo libres de esa cárcel, que es la mente o conciencia humana simple, porque ellos son esclavos de sus mismas enseñanzas. Es verdad que han levantado un cuerpo religioso grande, porque tienen muchos miembros, pero son mentes o conciencias confundidas de la realidad y de la verdad de Cristo, que mora en un cuerpo donde sus miembros están en el conocimiento pleno de su verdad.

 

 

¡ABBA Cristo!

 

 

MINISTERIO RECONCILIACIÓN EVANGELIO DE LA GRACIA - (MREG)

 

  P.O. BOX 140452 

 ARECIBO, PR 00614-0452 [TEL. (787) 466-1783]

 evangeliodelagracia@hotmail.com