LEY DE LA RETRIBUCIÓN O LEY DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA

(SECCIÓN 9)


Sobreedificando sobre el fundamento Cristo


Art. 9 – DISTRIBUYE CORRECTAMENTE LO COSECHADO

            Antes de proseguir a la parte final de la ley de la siembra y de la cosecha, es menester recordarte un punto muy importante con relación a la recogida de la cosecha. Para ello leamos en la biografía de Cristo en los días de su carne según Mateo 20:1-16 de cuya porción daré énfasis en los versos 1 y 6-7.

            El verso 1 dice: Porque semejante es el reino de los cielos a un hombre ano de casa, el cual salió temprano de mañana a contratar obreros para la viña de él.

            Los versos 6 y 7 por su parte dicen: Mas hacia la hora undécima saliendo encontró a otros parados, y dice les: ¿Por qué aquí habéis estado todo el día desocupados? 7 Dicen le: Porque nadie nos contrató. Dice les: Id también vosotros a la viña.

Art. 9.1 –LA INVERSIÓN AUMENTA AL LLEGAR LA COSECHA

            Parece increíble pero es cierto, en los tres aspectos de la siembra, cuando llega la cosecha la inversión aumenta. Debido a la gran ignorancia que existe en el conocimiento en la ley de la siembra y de la cosecha, que también podemos llamar: La Ley de la Retribución, muchas personas han perdido cosechas de todos tipos. Se ha perdido un sin número de cosecha de relaciones entre las personas ya sean de amistad o amorosas. Cosecha de progreso, financieras, etc. Pero este desconocimiento no sólo existe con relación a esta ley, sino con la mayor parte de la revelación del evangelio de la gracia, el mensaje enseñado por el apóstol Pablo, el único apóstol de Jesús Cristo; por vivir en el evangelio de la circuncisión, el mensaje enseñado por los apóstoles del ministerio y evangelio de la circuncisión para los hijos de Jacob.

            Como vimos de los verso anteriores, el dueño de la viña salió a buscar obreros para trabajar hasta la última hora. Aparentemente faltando una hora para terminar la labor ya no es necesario hacer más inversión para la cosecha, pero el relato nos muestra todo lo contrario,

            El sembrador pasa por un proceso que es costoso para lograr su cosecha: primero tiene que sembrar sus semillas en terreno de buena calidad; luego tiene que cuidar diligentemente lo sembrado, lo que el apóstol llama regar lo sembrado, cuidar lo sembrado. Cuando llega el momento de recoger la cosecha de lo sembrado, el sembrador tiene que hacer una inversión costosa todavía; antes de disfrutar del beneficio de su siembra, tiene que invertir para recoger la cosecha.

            Así sucede en el reino de Dios, antes de que recojamos la cosecha de lo que hemos sembrado, siempre es menester una inversión grande para recoger la cosecha, sea de dinero, sea para la carne o sea para el Espíritu. No seas engañado, pues todo lo que el hombre siembra, también eso cosechará.

            Pero al llegar al momento de la cosecha, he de dar énfasis a la cosecha financiera para que entiendas la importancia de invertir tus semillas de dinero en los ministerios que predican el evangelio de la gracia. Veamos como se distribuye lo que inviertes o siembras para el reino cuando te es regresado como cosecha por el Señor.

Art. 9.2 – PARTE DE LA COSECHA LE PERTENECE A LA PRÓXIMA SIEMBRA

            Leamos de nuevo lo revelado por el consolador a través del apóstol Pablo en 2 a los Corintios 9:10. En este verso se nos establece claramente que una parte de la cosecha es para reciclar o sembrar para la próxima cosecha. El verso mencionado dice: Y el que suministra semilla al que siembra, también pan para comida suministrará y multiplicará la sementera de vosotros y aumentará los productos de vosotros. La revelación del evangelio de la gracia nos informa que cuando sembramos para el reino de Dios, el Señor nos suministra semillas adicionales para que sembremos de nuevo y aun más, multiplica nuestra sementera o siembra para cosecha en gran medida, aumentando nuestros productos o riquezas.

Conforme a su promesa somos prosperados en la multiplicación de nuestros frutos de la cosecha en 30, 60 y hasta 100 por uno. El problema es que muchos ministros religiosos han estado enseñando una falsa prosperidad, porque creen que prosperidad significa tener muchas propiedades y dinero guardado en los bancos. Se puede tener aparente abundancia de todas esas cosas y ser un pobre desventurado. Los hijos de Dios somos prosperados en todas las cosas. A muchos hermanos se les ha olvidado que la ley de la cosecha aun en su fase natural conforme a la promesa de Dios, es perpetua como enseña Génesis 8:22 que dice: Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera (la siembra) y la siega (la cosecha).

Por tanto bendecidos, empiecen a sembrar ahora mismo en un ministerio de gracia una semilla generosa, para que este mensaje corra, se esparza por todos lados para bendición de las naciones. Tengan por seguro, que así haciendo, su siembra les será regresada multiplicada en gran medida conforme a la revelación. Recuerden que cada día que atrasen su siembra, de igual manera se les atrasará su cosecha.

Art. 9.3 – JESÚS ENSEÑO QUE ES MEJOR DAR QUE RECIBIR

El mejor ejemplo de siembra incondicional lo dio el Señor mismo dándose por nosotros. Nos Dice en su biografía según Mateo 20:28 Así como el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir, y a dar su vida de él como rescate por muchos. Continúa el Señor diciendo en su biografía según Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo vine para que vida tengan y abundante tengan.

El Señor mismo vivió una vida dadivosa, de dar y darse a así mismo. De hecho, el apóstol nos revela los dos aspectos del propósito de Dios en un solo verso, cuando nos revela cual fue el dictamen de la ley dentro del propósito de Dios, y cual el de la gracia. Escribió en la primera parte de Romanos 6:23 el dictamen temporero de la ley: La paga (por causa de la deuda) del pecado era la muerte; en la segunda parte del verso escribió de igual manera el dictamen eterno de la gracia: mas la dádiva (el regalo o don) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús.

La generosidad y dádiva de Jesús para con los demás fue a tal grado que al final de su peregrinar aquí en la tierra en la carne, cuando estaba para confirmar el nuevo pacto con muchos, le dijo a Judas quien no sería partícipe de ese momento que se fuera a realizar lo que tenía que hacer rápido; el Señor se refería al cumplimiento de la profecía de Zacarías 11:12. Pero como el resto de los apóstoles de la circuncisión estaban tan acostumbrados al hábito de Jesús de dar siempre, pensaron que como Judas era el que guardaba el dinero del ministerio de Jesús porque era el tesorero, que Jesús lo había enviado a darle dinero a los pobres, como registra Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 13:29.

Art. 9.4 – PARTE DE LA COSECHA LE PERTENECE AL SEMBRADOR

Volvamos de nuevo a la cita que leímos en el Art. 9.3 donde el apóstol nos revela: Y el que suministra semilla al que siembra, también pan para comida suministrará y multiplicará la sementera de vosotros y aumentará los productos de vosotros. Nos revela el apóstol que parte del suministro del Señor es darle comida o sustento al sembrador.

Esta porción de la revelación es la que nos muestra que Dios nos prospera para que poseamos lo suficiente para suplir todas nuestras necesidades. Que Dios nos da en abundancia para que disfrutemos del fruto de nuestro trabajo, que si administramos adecuadamente resulta en gran prosperidad aun cuando no seamos millonarios como muchos han sido enseñados. Otros han sido enseñados a que vivir en pobreza es una virtud, lo cual conforme a la revelación es erróneo, pues no hemos sido llamados a hacer obras de esa clase para ganar de Dios algo.

Todas esas cosas son filosofías huecas y sin fundamento en el evangelio de la gracia. El Señor como mostramos en otra sección anterior nos invita a dar para recibir y en otro lugar enseñó que al que no tiene para dar aun lo que tiene le sería quitado. Los religiosos judíos de los días de Jesús no tenían ninguna revelación para dar ni siquiera podían interpretar la ley o antiguo pacto correctamente. Por eso, lo que tenían, la ley o antiguo pacto le fue quitado en el año 70 como señal cumplida del Hijo del Hombre.

Art. 9.5 – PARTE DE LA COSECHA ES USADA PARA AYUDAR A OTROS

El apóstol revela en 2 a los Corintios 9:8 Y puede Dios toda gracia hacer abundar en vosotros, para que en todo siempre toda suficiencia teniendo, abundéis para toda obra buena. Muy claramente somos enseñados a utilizar parte de la cosecha recogida que fue multiplicada por el Señor, para que tengamos suficiente y abundemos en toda obra buena, para que ayudemos a nuestro prójimo, a nuestros hermanos que por andar en ignorancia de la revelación están sin reinar y caminan como esclavos por ser cuidados en su infancia por tutores que continúan viviendo bajo la ley y la leche espiritual.

Dios da toda gracia para hacer abundar tu siembra primero para que recicle parte de la semilla, para que siembres de nuevo en el reino de Dios, que es la única siembra que tiene multiplicación de parte de él al 30, al 60 y 100 por uno. Segundo para que tengas pan para comer y para que cubras todas tus necesidades y buenos deseos, que sea tu bien que como, beba y disfrute de todo el bien de tu trabajo. Tercero para que teniendo abundancia suplas en las necesidades de aquellos que están en desventaja.

Art. 9.6 – LA COSECHA NUNCA ES DEL TERRENO

De manera que usted como dueño de la siembra semilla (dinero) la siembra, y la cosecha (dinero) que viene como consecuencia también es suya. El nunca ha indicado que el producto o cosecha es para él. La cosecha nunca es del terreno, le pertenece al sembrador sin importar quien sea el dueño del terreno. Lo importante es que sea utilizada sabiamente.

La revelación del evangelio de la gracia es bien clara en indicarnos quien es el dueño de la cosecha y el derecho que tiene el dueño de disfrutar al final la cosecha que recoge. Para corroborar esto que acabo de decir leamos 1 a los Corintios 9:7-10. En el verso 7 nos habla inclusive del derecho que tiene el ministerio de tomar de lo plantado para su vivir. ¿Quién milita a propio estipendios jamás? ¿Quién planta una viña y el fruto de ella no come? ¿O quién apacienta un rebaño y de la leche del rebaño no se alimenta?

El verso 8 nos indica que inclusive aun la ley o antiguo paso así estaba establecido. En el verso 9 cita a la ley para mostrar que esta ley de retribución espiritual aun en la ley tuvo su gloria, cuando dice: Porque en la ley de Moisés está escrito: NO pondrás bozal a un buey que trilla. ¿ Acaso de los bueyes le importa a Dios? Continúa el apóstol el pensamiento de lo antes dicho en el verso 10 ¿O por nosotros precisamente lo dice? Por nosotros en efecto, fue escrito, porque debe en esperanza el que ara arar, y el que trilla, por esperanza de participación.

Observa bien que el verso 10 establece que todo el que ara y trilla, el proceso de sembrar, lo hace con el propósito de participar en la cosecha. El verso 11 muestra que el apóstol indica del derecho del ministerio recoger de los bienes materiales de los hermanos donde el ministerio siembra la semilla espiritual de toda esta revelación cuando dice: Si nosotros en vosotros las cosas espirituales sembramos, ¿una gran cosa será si nosotros  de vosotros los bienes carnales recogemos?

Bendecido, entiende las buenas nuevas de gracia para que vivas en calidad de vida o vida abundante mientras peregrina aquí en la tierra; es tiempo de romper la campaña de miedo y desinformación a que has sido sometido por tanto tiempo y pon tu confianza en Jesús Cristo el Padre Eterno, el Dios Todopoderoso, el Padre de los Espíritus hechos perfectos con una sola ofrenda hace hoy en mayo del año 2001 unos 1930 que se cumplió todo, para que veas cumplir en ti lo dicho por el apóstol en 1 a Timoteo 6:17 A los ricos en el presente siglo (los días finales de la ley o antiguo pacto) encarga que no sean altivos, ni tengan puesta la esperanza en la incertidumbre de la riqueza, sino en Dios el que nos ofrece todo ricamente para disfrute.

Recuerda la palabra de tu Señor aun en los días de su carne según lo registra su biografía según Mateo 6:31-33 que dice:

Verso 31 Por tanto, no os angustiéis diciendo: ¿Qué comeremos?, o ¿Qué beberemos?, o ¿Con qué nos vestiremos?

Verso 32 Porque todas estas cosas los gentiles buscan con afán; pues sabe el Padre de vosotros el celestial que necesitáis de todas estas cosas.

Verso 33 Mas buscad primero el reino y la justicia de él, y todas estas cosas os serán añadidas.

Si hermanos, como dice el verso 32 si lo actualizamos al nuevo pacto: Todas esas cosas buscaban nuestros hermanos de la primicia que eran llamados gentiles en cuanto a la carne, pero en el nuevo pacto ya no hay gentiles ni judíos. Como terminó diciendo el Señor en el verso 33 ahora sabiendo que fuimos trasladados en el Espíritu al reino espiritual del Señor por medio del nuevo pacto, debemos creer en la justicia de él y todas esas cosas nos son añadidas. ABBA Cristo.

 

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