LEY DE LA RETRIBUCIÓN O LEY DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA

(SECCIÓN 4)


Sobreedificando sobre el fundamento Cristo


Art. 4 - SE SIEMBRA DE ACUERDO A LO QUE SE ESPERA COSECHAR

            El mejor ejemplo de esto que acabo de decir en el título de esta sección, nos lo muestra nuestro Padre en el libro de comienzo en este orden natural, me refiero a Génesis 1: 11-12 cuando el relato dice: Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semillas; árbol de fruto que de fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12 Produjo la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.

            De nuevo en Génesis 1:20-21 Dios dijo: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave voladora según su especie. Y vio Dios que era bueno.22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

            Leamos ahora Génesis 1:24-25 Luego dijo Dios: produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

            Nos dice la Escritura que la tierra produjo de acuerdo a esa siembra que Dios hizo, tanto en la flora como en la fauna y así ha sido hasta el día de hoy esa siembra que continúa cosechando fruto.

            Por último, nos relata Génesis 1:26-28 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Como habrás observado de esta última cita, el hombre fue la última siembra natural que Dios hizo, sembró una semilla del género alma viviente, semilla que se empezó a multiplicar sobre el planeta tierra y produjo todos los frutos que hay sobre la tierra con ese género. Cual la primera semilla o primer Adán así es su fruto nos revela el apóstol Pablo en la primera parte de 1 a los Corintios 15:48-49. Fue necesario que Dios que sembró la primera semilla llamada Adán en imagen y semejanza, que es lo mismo que decir como figura de la verdadera semilla en los viejos cielos y la vieja tierra, Romanos 5:14; sembró para los nuevos cielos y la nueva tierra una nueva semilla que es el segundo o nuevo Adán en Cristo Jesús el Señor y Dios de todos nosotros. Así que los que somos conforme a género somos fruto de esa única semilla, nos revela el apóstol en la segunda parte de 1 a los Corintios 15:48-49

Art. 4.1 – RECUERDA BENDECIDO, DIOS NO PUEDE SER BURLADO

            En la sección anterior indicamos que el apóstol Pablo nos revela en Gálatas 6:7 No seáis engañados, Dios no es burlado. Porque cuanto siembre un hombre, eso también cosechará; 8 pues el que siembra para la carne de él mismo, de la carne cosechará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. Con estas palabras el apóstol no aconseja a no engañarnos a nosotros mismos en primera instancia, y mucho menos intentar engañar o burlar a Dios como consecuencia de nuestro propio engaño.

Aunque parece algo sencillo y de sentido común, fue necesario que el Consolador a través del apóstol Pablo nos amonestara para recordarnos que es imposible que burlemos a Dios, porque él puso sus leyes o principios naturales y espirituales y se cumplirán inexorablemente. Toda semilla producirá de acuerdo a su naturaleza. Cuando siembra para la carne recoge los problemas que producen las obras muertas de la carne; cuando siembras para el Espíritu, recogerá el fruto del Espíritu de vida que le corresponde a esas semillas. Si tiene que sembrar peras para el Señor la cosecha te producirá peras; pero si lo que sembraste fue manzana. Dios no es burlado, tu cosecha será de manzana y nunca cosecharás pera. Si nada siembras para el Señor, nada recogerás como fruto de tu cosecha, es el principio del Señor y él no es burlado.

            Es una ley o principio establecido para siempre en el nuevo pacto. Se cumplirá exactamente como fue ordenado por Dios te guste o no. El tipo de semilla que siembres, siempre determinará el tipo de fruto a cosechar. Si solamente siembras semilla de buena intención para que el reino de Dios sea llevado por toda la nueva tierra y los nuevos cielos, eso mismo cosechará en tu cosecha.  De nuevo leamos Gálatas 6:7-8 que dice: No seáis engañados, Dios no es burlado. Porque cuanto siembre un hombre, eso también cosechará; 8 pues el que siembra para la carne de él mismo, de la carne cosechará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. En pocas palabras te puedo decir que: El tipo de semilla que siembres determinará el tipo de cosecha que vas a recoger.

Art. 4.2 – SEMBRAD Y COSECHAREIS  ABUNDANTEMENTE

            Vamos a leer de nuevo cuidadosamente y poniendo atención a cada palabra de la cita de Lucas 6:38 Dad y os será dado; una medida excelente, apretada, remecida, rebosante, darán al regazo de vosotros; porque con la medida con que midáis, os será medido a cambio. Dice el Señor que si tú das, se te dará. Es decir que recibirás primero que nada una proporción a lo que distes. Dad es lo mismo que sembrad; y os será dado es lo mismo que cosechareis os recogeréis. Hagamos la cita con un ejemplo. Dad chinas, y os serán dadas chinas. Dad manzanas y os serán dadas manzanas. Dad peras, y os serán dadas peras. Dad alimento, y os será dado alimentos. Ponle el sello a lo que quieras dar o sembrar, malas acciones, malos ejemplos y verás cuales serán los frutos que recogerás. Siembras las obras buenas del Espíritu preparadas de antemano y cosecharás todo el fruto del Espíritu. Finalmente hagamos un ejemplo con las finanzas que es lo mismo que para las obras de la carne y para las obras del Espíritu. Dad dinero, y os será dado dinero. Porque con la medida con que midáis, siembre dinero; os será medido a cambio, recibiréis dinero a cambio.

            En todos los casos primero te da a entender que recibirás lo mismo que distes o sembraste de primera intención. Pero el Señor añade en que cantidad recibirás todo lo que siembras. Dice que recibirás o cosecharás una medida excelente, lo cual ya es mayor que lo normal. La medida sigue aumentando porque dice que será una medida apretada porque la cantidad puesta en la vasija de recolectar tu cosecha ya estaba llena con la excelencia y fue necesario apretar el contenido para acomodar mayor cantidad. Ahora el Señor dice que la cantidad en la vasija es medida remecida para acomodar más cantidad. Finalmente dice que será una medida rebosante, porque se desborda en la vasija.

Art. 4.3 – LA MEDIDA SEMBRADA DETERMINA LA MEDIDA A COSECHAR

            Bendecidos, el Señor de nosotros dice que con la medida que medimos seremos medidos; y como completa el pensamiento la biografía según Marcos 4:24 Y les decía; Poned atención a lo que oís. Con la medida con que medís, os será medido, y os será añadido. Esto significa que sea lo que sea que siembres, recibirás la misma medida de lo que siembres y se te añadirá. Es por tanto importante que recibas esta realidad en tu Espíritu: No seáis engañados, Dios no es burlado. Porque cuanto siembre un hombre, eso también cosechará; 8 pues el que siembra para la carne de él mismo, de la carne cosechará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna, Gálatas 6:7.

            No puedes engañar a Dios, todo lo que damos (sembramos) es exactamente lo que vamos a recibir (cosechar) y se le añadirá los intereses o ganancia de lo sembrado. El Señor nunca se confunde con las cosechas porque él las ordenó conforme a una ley. Jamás podrás sembrar una cosa y recoger otras diferentes, recuerda cada cosa conforme a su género y especie. Nunca sembrarás en el Seguro Social china, plátanos, guineos, etc. para cuando te retires recibir un cheque que representa dinero por ejemplo. Tienes que sembrar dinero de tu paga para recibir lo que corresponde a esa siembra. Eso mismo sucede con tus finanzas para el reino, tiene que sembrar finanzas para recibir finanzas.

Art. 4.4 - LA ENSEÑANZA DE GÁLATAS 6:6 - 10

            Anteriormente leímos Gálatas 6:7 referente a que Dios no es burlado por nuestra siembra. Leamos la porción completa de lo que nos está revelando el apóstol y entenderemos que él nos está enseñando específicamente. Hemos sido enseñado incorrectamente por el sistema religioso en cuanto a las ofrendas para el reino y los llamados pastores han estados haciendo ganancia deshonestas con el evangelio. Primero, porque ellos predican y enseñan el evangelio de la circuncisión mezclado con la ley o antiguo pacto que ya fue quitado por el Señor. Segundo, porque aunque es cierto que el ministerio vive con parte de la ofrenda recibida, lo hace conforme a lo enseñado por el apóstol.

            Leamos ahora Gálatas 6 del verso 6 al verso 10

Y comparta el que es instruido en la palabra con el que lo instruye, en todas cosas buenas. 7 No seáis engañados, Dios no es burlado. Porque cuanto siembre un hombre, eso también cosechará; 8 pues el que siembra para la carne de él mismo, de la carne cosechará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. 9 Y lo bueno haciendo, no desmayemos; porque en su propio tiempo cosecharemos, no desfalleciendo. 10 Así, pues, mientras oportunidad tenemos, obremos el bien para con todos, y mayormente con los familiares de la fe.

            Si observas bien, el Consolador te revela a través del apóstol Pablo que debemos hacer compartir de todas las cosas buenas que tenemos, con quien nos enseña la revelación o evangelio de la gracia; esto incluye las finanzas que son parte de nuestras cosas buenas.

Como puedes observar por el verso 7, Dios le multiplicará al hombre todo lo que siembre. Por eso es precisamente que Dios no es burlado, tu cosecha dependerá de lo sembrado. Inclusive el Señor le promete multiplicar la cosecha a los que no se cansan de hacer el bien con todos las demás personas, especialmente con los hermanos. Así que hermanos si ustedes siembran de sus finanzas para que la palabra corra y son pacientes, no desmayan esperando ni desfallecen, segarán cuando esas semillas estén listas para ser cosechadas.

Art. 4.5 – LA CALIDAD DE TU VIDA DEPENDE DE TU SIEMBRA

Si esperas recoger vida eterna, vida con calidad mientras reinas aquí en el planeta tierra, es menester que siembres para el Espíritu. Recuerda que el fruto es el resultado o producto de la semilla que siembras. Si el fruto es del Espíritu, la semillas deben ser de: Amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, dominio propio, etc.; y contra las tales cosas no hay ley, Gálatas 5:22-23.

Si por el contrario quieres recoger destrucción para tu carne, para tu hombre viejo por andar conforme al evangelio de la circuncisión mezclado con la ley o antiguo pacto y vivir una vida en zozobra y problemas, siembras semillas para la carne y el fruto será las obras de la carne que son: Fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería  enemistades, contienda, celos, arrebatos de ira, rivalidades divisiones, partidismos, envidias, borracheras, orgías, y las cosas semejantes a éstas, de las que os amonesto como dije antes, que los que las tales cosas practican, el reino de Dios no heredarán, Gálatas 5:21. Si siembras semillas para la carne no puedes heredar o reinar en el nuevo pacto aquí en la tierra, porque negando al Señor al servirle a lo que no es Señor, él té niega los beneficios del reino de Dios que es andar todo lo contrario a lo anterior, andar en perfección.

Art. 4.6 – SIEMBRA SEMILLA FINANCIERA PARA QUE LA PALABRA CORRA

Por último, si siembras semillas financiera para que la palabra corra, para que el evangelio de la gracia sea llevado por doquier y extiendas el reino de Dios, para que todos los reinos de la tierra: ya sean las sectas religiosas, los partidos de cualquier clase, etc., vengan a ser del Señor y su Cristo que es ahora la Iglesia, el cuerpo del Señor aquí en el planeta tierra, cosecharás de igual manera finanzas que te servirán para sembrar continuamente, para que te deleites en lo que necesitas y para que des a otros que no tienen, como revela el apóstol en 2 a los Corintios 9:10-15.

Gracia y paz con todo los santos que andan a la regla de fe del reino de Dios, que su siembras sean multiplicadas al treinta por uno, al sesenta por uno y al ciento por uno como lo ordenó el Señor. ABBA PADRE.

 

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