El Lugar de nuestro origen


Sobreedificando sobre el fundamento Cristo


La estructura base de este estudio me fue enviada por el amado ministro del nuevo pacto Ozcar García Navarro y sobreedificado por mí, vuestro servidor y hermano en el Espíritu de Cristo conocido en lo visible como Ramón Urbáez Caminero, pero en realidad es un regalo de Cristo, l Espíritu Eterno, para sobre-edificación en el Espíritu de todos los amados por todo el mundo. 

            Amados Bendecidos, santos del Señor, piedras vivas, Espíritus justos hechos perfectos con una sola ofrenda, se han preguntado alguna vez: ¿Cuál es el lugar de su origen? ¿Por qué y para qué están aquí realmente? ¿Qué es la vida realmente? Te has examinado a ti mismo y preguntado: ¿Quién eres tú realmente? ¿De dónde eres tú realmente? ¿De dónde vienes tú realmente? ¿Para dónde voy yo? Conocer el lugar de tu origen es saber quién eres tú, es conocer lo bello que somos. En realidad no somos una casualidad, te invito a conocer tu verdadera identidad y el lugar de tu origen.

¿ Quién eres tú realmente?

            El amado hermano Job 10:8-12 dice: [8] Tus manos me hicieron y me formaron; y luego te vuelves y me deshaces. [9] Acuérdate que como a barro me diste forma; y en polvo me has de volver. [10] ¿No me vaciaste como leche, y como queso me cuajaste? [11] Me vestiste de piel y carne, y me tejiste con huesos y nervios. [12] Vida y misericordia me concediste, y tu cuidado guardó mi espíritu. Bendecidos, Job conocía su origen. El versículo también aplica a ti, por una simple razón: Job como nosotros es un hijos de Dios.

Veamos cinco puntos importantes de lo leído sobre la creación natural:

1.      Como a barro me diste forma

2.      En polvo me has de volver

3.      Me vestiste de piel y carne

4.      Me tejiste con huesos y nervios.

5.      Vida ... guardó mi Espíritu

             Bendecido, observas bien los puntos 1 y 2, porque ambos están relacionados con la primera parte de nuestra creación, como enseña Moisés en el libro de Génesis o del comienzo del propósito de Dios. Dios creó al hombre del polvo, refiriéndose al alma viviente, que es lo mismo que te declara en revelación el apóstol Pablo en la 1ra. cartas a los Corintios 15:45-46 cuando te dice: Así también ha sido escrito: fue hecho el primer hombre, Adán un alma viviente; el último Adán, Espíritu vivificante. [46] Pero no es primero lo espiritual, sino lo natural; después, lo espiritual. El apóstol Pablo está comparando en oposición lo primero, que es el alma, contra lo último, el Espíritu. El alma, nada tiene que ver con la vestidura o piel que recibió después de entrar en la conciencia de pecado.

             Por tanto, “el barro" mencionado por Job, es sinónimo del “polvo” donde volvería. El polvo es tu “alma”, que el apóstol Pablo en casi todas sus epístolas llama “la carne”, “hombre viejo o cuerpo de muerte”, que el día que es desvestido (lo que el sistema religioso llama muerte) regresa al polvo de donde fue formado, vuelve a ser nada delante de Dios y de su cuerpo. En cambio, los puntos 3 y 4 están relacionados con la segunda parte de tu creación. Es la descripción de tu cuerpo biológico, la vestidura con la cual Dios vistió al hombre alma luego de haber entrado en el conocimiento de su naturaleza de pecado y antes de echarlo fuera del jardín, que Moisés lo explica simplemente diciendo en Génesis 3:21 Y YHWH Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió. Recuerden amados, una túnica es un vestido de todo el cuerpo, y se usa la alegoría de la túnica para ilustrarnos el cuerpo físico recibido.

             Si entendemos la revelación correctamente, veremos que dentro de ese vaso de barro, que es nuestro cuerpo  biológico o la sangre, mora la carne o alma ya muerta o separada de Dios para siempre, ya reducida a la impotencia. Si le das atención o aliento a la carne, manifestará las obras muertas, como las llama el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 6:1. Por eso es que el apóstol Pablo revela en la porción de la carta a los Romanos 7:7-25, que tenía una lucha dentro de sí. Porque tenía durante su peregrinación, dos hombres queriendo dominar la tierra donde moraba, el cuerpo de muerte sujeto a la ley del pecado, y el hombre interior creado según Dios como él revela en al carta a los Efesios 4:24, que se deleita en la ley de Dios. Todo el tiempo que el apóstol Pablo te está hablando sobre el pecado en la porción citada de la carta a los Romanos, te está hablando del alma o naturaleza de pecado.

             Pero lo bello que hay ahora dentro de esa vasija es tu "Espíritu", que Dios había guardado hasta que él cumpliera todas las cosas profetizadas y prometidas. Por tanto, tu Espíritu es tu verdadera identidad. Eso es lo que expone el punto número 5 y que registra Job 10:12: Vida y misericordia me concediste, y tu cuidado guardó mi Espíritu. Eso es lo que te está revelando el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 3:3, lo que les citaré en sobre-edificación: Porque moristeis, (moristeis al alma en la muerte de Jesús) y la vida de vosotros (vuestro Espíritu) estuvo escondida con Cristo en Dios, hasta que todas las cosas fueran cumplidas como ya lo fueron desde el año 70 con el fin de la ley, que revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 10:4.

             Por tanto, tú eres un Espíritu perfecto en un vaso de barro, que estás vestido con huesos y tejidos y con nervios, woawww woaw woaw waow. El apóstol reveló que así sería después de la resurrección, después de la segunda venida de Cristo sin relación con el pecado, en la carta a los Hebreos 9:28. Eso lo revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 5:21 que dice en sobre-edificación: Para que así como reinó el pecado en la muerte, (reinó el alma en la separación para con Dios, la separación momentánea que sufrimos en el hombre Adán o alma hasta que terminara el pacto añadido de la ley o antiguo pacto) así también (ahora en el nuevo pacto) la gracia reine mediante la justicia para vida eterna mediante Jesús Cristo el Señor de nosotros.

             Amados, conozcan su identidad y el lugar de su origen y entiendan que son perfectos en el Espíritu. Les aseguro que no somos una casualidad por capricho de nuestros padres. Eso es lo que te enseña Job 10:10 ¿No me vaciaste como leche, y como queso me cuajaste? Eso es lo mismo que te declara el Salmos 139:13-16 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. [14[ Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, y  mi alma lo sabe muy bien. [15] No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. [16] Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.

             Ven mis amados, David inspirado por el Espíritu describe lo que el alma conoce por naturaleza, como fue vestida de un cuerpo, pero el cuerpo del Espíritu es diferente y los que conocemos la revelación lo sabemos y ya lo tenemos. Isaías 46:3-4 te enseña lo mismo cuando te declara: Sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz. En el verso [4] que sigue nos profetizó hasta cuando Dios nos soportaría nos llevaría y nos guardaría, hasta las canas, hasta que todo fuera consumado como ya lo está, cuando dice: Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré. Eso es lo que somos, siempre fuimos y siempre seremos mis amados, un Espíritu perfecto. Primero, en la gloria antes de la creación; luego, guardados en Cristo desde la muerte en Adán o separación hasta que finalizara el antiguo pacto, y ahora en el nuevo pacto, en gloria desde el fin de la ley en el año 70 cuando se completó nuestra reconciliación con la resurrección.

¿De dónde somos nosotros realmente?

            En la sección anterior leímos varios versículos que aclaran quién éramos nosotros en el primer Adán o alma viviente, y quiénes somos ahora en el último Adán que es Cristo. Somos un Espíritu cubierto con carne y huesos, nervios y un sepulcro o alma ya separada de Dios para siempre que cargamos mientras vivamos en este planeta. El alma es el viejo hombre muerto o separado de Dios para siempre. La sangre y carne que fueron formados en el vientre de nuestras madres, fueron traídos por Dios desde la matriz.

             En este tema que sigue, vamos a recordar de donde en realidad somos nosotros, en tu caso yo te preguntaría: ¿De dónde eres tú? Veamos que dice la Escritura en Job 38:1 Entonces respondió YHWH a Job desde un torbellino, y dijo: [2] ¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría? [3] Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. Fíjense bien amados bendecidos, que quien está hablando con Job es el mismo Dios, nuestro Papá celestial. Mira lo que nuestro Papá celestial le dice a Job según registra el verso 4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.

            El amado Ozcar García Navarro les pregunta a ustedes, ¿dónde estábamos todos nosotros cuando Dios fundaba la tierra? Yo, Ramón Urbáez Caminero les declaro amados bendecidos, que: es menester que entiendan, que cuando Dios fundaba la tierra, todos nosotros estábamos con el Padre Eterno en la creación. Si amados, estábamos con Papá Dios  participando de la creación, aunque ustedes no lo puedan entender desde la mente natural. Para entender este precioso misterio, que ya no es misterio, pues ahora es un misterio revelado a la luz de la revelación, es necesario que lo veas por el Espíritu. Vamos a leer de nuevo el verso 4 antes citado: ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. Dios le hizo esa pregunta al amado Job. ¿Crees tú mi amado, que si Job comenzó su existencia desde el vientre de su madre, esa sería una pregunta con sentido? Si así hubiera sido, desde luego que la pregunta sería sin sentido.

             Pero si se fijan bien de nuevo, en Job 38:7, el mismo Dios le da la contestación a Job para refrescar su mente cuando le dice: Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios. Amados hijos de Dios, mis queridos hermanos en el Padre Celestial, regocíjense en estas hermosas palabras de nuevo: Cuando alababan todas las estrellas del alba, y  se regocijaban todos los hijos de Dios. Fíjense que Dios le recuerda a Job, quienes eran los que se regocijaban como espectadores durante la creación de lo visible desde lo invisible, porque te revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 1:20 Porque las cosas invisibles de él desde la creación del mundo por las cosas hechas entendidas, son vista con claridad… Porque todo lo que se ve, de lo que no se ve fue hecho. Por tanto, Las estrellas del alba en realidad se refieren a los hijos de Dios. Ambas oraciones hablan de lo mismo, de todos nosotros los hijos de Dios regocijándonos en alabanzas al Padre.

            Observen que esa información se refiere a algo que pasó en el mundo espiritual. Es menester que entiendan mis amados, que nuestro origen no es de  aquí, que no somos del planeta tierra. Es menester que entiendan que nuestro origen comenzó en el mundo o dimensión espiritual que es lo verdadero. Recuerden lo dicho por Cristo en los días de su carne: Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es.

            Sí amados, lo que es nacido en esta tierra, es solo tu cuerpo biológico, que por causa del propósito de Dios, participa del polvo o alma en Adán, que vuelve al polvo cuando tu cuerpo se deshace. ABBA Padreeeeeeee. Recuerda lo revelado a este respecto por el apóstol Pablo, aun cuando vivía en el período de la transición entre el pacto añadido de la ley y el pacto eterno de la gracia, y esperaba el cumplimiento de todas las cosas que ahora por cumplimiento de todas las cosas todos disfrutamos, me refiero a lo revelado en la 2da. carta a los Corintios 5:5 Porque sabemos que si la casa terrestre de nosotros de la tienda de campaña es desecha, edificio de Dios tenemos, una casa no hecha con manos, eterna, en los cielos.

             Luego de Dios declararle a Job donde él estaba durante la creación, el Señor pasa a confirmarle a Job la información, con las palabras registradas en el versículo 21, cuando nuestro Padre Celestial le dice a Job ¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, y es grande el número de tus días. Nuestro Padre Eterno le dice a Job Grande es el número de tus días. Woaw. ¿Qué quiere decir todo esto bendecidos? Que nuestra identidad es espiritual, es eterna como nuestro Padre Eterno. Los científicos naturales hablan de millones de años, los hijos de Dios hablamos de eternidad, algo que para ello es inconcebible en su mente finita o natural.

            El vaso de barro o vestidura de piel es temporal, regresa un día a los elementos de la tierra, así como el polvo o alma regresa al polvo, porque como revela el apóstol Pablo en la 1ra. carta a los Corintios 15:50 Sangre y carne no heredaron en el reino de Dios. ¿Saben por qué amados bendecidos? Porque el reino de Dios es espiritual y carne y sangre es lo natural. Cristo en los días de su ministerio terrenal dijo que ni él, ni nosotros sus hijos, ni su reino, somos de este mundo, como registra su biografía escrita por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 15:19, 17:21 y 18:36 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. En otras palabras bendecidos, vivimos en este mundo, a la luz de la palabra de Dios, no somos de este mundo natural en ninguna de sus dos dimensiones: ni la religiosa que se manifiesta en la carne o alma, ni la física que se manifiesta en el cuerpo biológico.

             El apóstol Pablo nos revela en la carta a los Filipenses 3:20 que: Nuestra ciudadanía está en los cielos. Si nuestra ciudadanía está en los cielos, en tiempo presente desde los días del apóstol, es porque siempre hemos sido ciudadano del cielo o dimensión espiritual. El cielo que es lo mismo que la dimensión u orden del Espíritu es nuestro lugar de origen, de donde viene nuestro  Espíritu, porque somos miembros del cuerpo de Cristo desde antes de la fundación del mundo. Nuestra ciudadanía estuvo guardada en Cristo desde que fuimos imputados en la naturaleza de pecado de Adán hasta que fuimos reconciliados de nuevo en el cuerpo de Cristo de nuevo. Ahora en el nuevo pacto, si vivimos en el Espíritu, vivimos en la ciudadanía celestial o espiritual, aunque aparentemente vivamos en estas vestiduras temporeras aquí en el planeta tierra por causa del propósito de Dios. Por eso al terminar nuestra peregrinación, estando ya resucitados en el Espíritu, regresamos a nuestro lugar de origen.

             Cuando Cristo en los días de su carne dijo que ni él ni sus discípulos eran de este mundo, se cumplió lo primero, lo natural. Jesús se refería al mundo de la ley, porque aunque participó de la apariencia de sangre y carne como nosotros, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 2:14, porque él vino bajo la ley para completarla, como revela en la carta a los Gálatas 4:4 y confirma Jesús conforme a su biografía escrita por Mateo 5:17, no somos de este orden relativo. Si vivimos y caminamos en el Espíritu como nos enseña el apóstol Pablo, en nosotros ahora se cumple que somos la nueva creación en Cristo, la nueva creación del mundo espiritual aquí en la tierra, que sólo puede vivirse mediante el conocimiento del evangelio de la gracia por nuestra nueva conciencia, la mente de Cristo. Recuerden amados, mientras andemos en estos tabernáculos de barro, sólo podemos servirle a Dios con la mente, lo que significa: en Espíritu.

 ¿De dónde venimos nosotros realmente?

            En realidad nuestra ciudadanía no es de este mundo, no es del mundo natural, la cual experimentamos mediante nuestra participación de sangre y carne, por medio de nuestro cuerpo biológico, y nuestra alma viviente, cosas que viven ambas de percepciones aparentes, porque lo espiritual es lo único verdadero. En lo natural, somos del país por donde hacemos entrada a este planeta conforme a las reglas para el hombre natural, pero en realidad, nuestro lugar de origen es del mundo espiritual.

            Uno de los problemas que tiene el mundo o sistema religioso, es que nunca ha enseñado a los niños en el conocimiento, su verdadero lugar de origen, el verdadero conocimiento de Cristo que es nuestra vida o lugar de origen. Conocer el lugar de nuestro origen, es saber quiénes somos nosotros. ¿Sabían ustedes mis amados, que a pesar de ser en  nuestro origen del mundo espiritual, todos nosotros los hijos de Dios tenemos que venir a participar de este mundo físico, visible, relativo y aparente de todas maneras, luego de Cristo haber cumplido todas las cosas? Sí amados, tenemos que participar de un cuerpo físico o sangre y de un alma viviente o carne, por causa del propósito de Dios. Eso es lo que nos está revelando el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 2:14 cuando dice: Así pues, por cuanto los hijos han tenido en común sangre y carne, también él igualmente participó de las mismas...

             Para entender este lindo versículo más claramente, los invito a que analicemos la expresión  también él participó de las mismas. Fíjense que ese "ÉL" que he subrayado se refiere a Cristo, el Padre Eterno anunciado por el profeta Isaías 9:6. Tal y como dice en la biografía de Jesús escrita por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 1:14 Y el Verbo carne se hizo y fijó tabernáculo entre nosotros, y contemplamos la gloria suya, gloria cual del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Por tanto, así como Cristo participó de un alma viviente y un cuerpo, lo mismo pasa con sus hijos, todos hemos tenido que participar de un alma viviente ya separada de Dios para siempre en un cuerpo físico. Jesús es el Unigénito del Padre como cabeza del nuevo cuerpo, no cabe otra. Ahora imagino que pueden apreciar, que pueden disfrutar, que pueden entender con mas claridad las palabras de la revelación dada por el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 2:14.

             Así que, por cuanto los hijos hemos tenido en común sangre y carne, esto quiere decir que nosotros, los hijos, tomamos cuerpo aquí en el planeta tierra y un alma viviente, de igual manera, Cristo también un día participó de las mismas cosas. En el vientre de María, que era una virgen de la casa de David, ya escogida de antemano, conforme fue profetizado por Isaías 7:14, el Espíritu Eterno o Emanuel, se preparó un cuerpo de sangre y carne para venir a salvarnos o reconciliarnos de nuevo consigo mismo.

            De igual manera, nosotros en los vientre de nuestras madres, continuamos viniendo al planeta tierra después de haber sido reconciliados, para cumplir con el propósito de Dios. Eso es lo que establece el Salmos 139:13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre... Eso es lo mismo que declara el amado hermano Job 10:8- 11 cuando primero dice:  [8] Tus manos me hicieron y me formaron… primero Como a barro me diste forma… y luego [11] Me vestiste de piel y carne, Y me tejiste con huesos y nervios.  También Isaías 46: 4 expresa lo mismo: Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.

             Recuerden amados, siendo que somos los  hijos de Dios ya reconciliados, ahora somos el cuerpo Espíritu de Cristo participando de un cuerpo de sangre y carne como un miembro individual en lo visible en este planeta tierra por causa del propósito de Dios. Recuerden que nosotros no somos de aquí, no somos de este orden natural como no lo eran los hermanos que vivieron en los mundos viejos. Claro que nuestra sangre y carne si son de este mundo. En cambio nuestro Espíritu es de arriba, del orden o dimensión celestial, de donde en realidad es nuestro origen. Recuerden amados, que nosotros no somos una basura, no somos un gusano, no somos lo que nos ha enseñado la religión, nosotros somos especiales y venimos del mundo espiritual. ABBA Padre por nuestro lugar de origen.  

¿Para dónde vamos nosotros realmente?

            Mientras el sistema religioso está esperando ser sacado del planeta tierra supuestamente en un llamado rapto secreto que no es secreto, que según un grupo del sistema religioso dice será por siete años y otro grupo dice que por tres años y medio para luego volver a la tierra para reinar en un reino aquí en la tierra desde Jerusalén del Medio Oriente por mil años, y luego después de terminar ese reino de mil años, entonces vivir la eternidad. Esta enseñanza o doctrina del rapto secreto, junto a la resurrección del cuerpo natural, que será convertido en un cuerpo glorificado y de esperar el cumplimiento de todas las cosas ya cumplidas, es verdaderamente una pobre sobre-edificación que ni siquiera es de heno, madera y hoja.

            Pero conforme a las Escrituras y la sobre-edificación correcta en oro, plata y piedras preciosas, los entendidos sabemos que ya estamos resucitados y reinando por toda la toda la eternidad en el Espíritu. En la biografía de Jesús escrita por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 14:6, Cristo en los días de su carne, estableció la forma de nuestro regreso al lugar de nuestro origen cuando dijo: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino mediante mí. Lo que me sorprende es que este lindo versículo se lee mucho en todas las iglesias llamadas cristianas para evangelizar a los que ellos suponen llamar.

            Observen amados bendecidos, que el Camino que nos llevó ya hacia al Padre, fue la vía de entrada al lugar de nuestro origen. La Verdad que es ese Camino nos condujo ya al lugar de nuestro origen. La Vida que ahora tenemos en el Espíritu conforme revela el apóstol Pablo en la carta a los Colosenses 3:3 estuvo guardada en ese Camino que vino a la tierra para abrirse a nosotros y nos condujo de nuevo al lugar de nuestro origen. Como profetizó Isaías todos los que caminamos por ese camino, por torpe que seamos ninguno se extraviaría o perdería para regresar al lugar de nuestro origen. Precisamente desde el lugar de nuestro origen antes de participar de carne y sangre fuimos enseñados por Dios primero para venir a participar en este orden relativo y ser regresados de nuevo al origen eterno de donde somos, como enseña Jesús y registra su biografía escrita por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 6:45.

             También te pido amado bendecido, que observes que Jesús dijo nadie viene al Padre, sino mediante mí. Fíjate que el verbo venir que representa esta acción está en presente desde los días de Jesús, porque para ir al Padre o Espíritu Eterno que estaba en Jesús, había que hacerlo mediante el Cordero de Dios que ya quitó la naturaleza de pecado del mundo de sus hijos. Fíjate también que la expresión dice: viene al Padre y no va al Padre, porque Jesús esta hablando del Padre Eterno que estaba haciendo morada en él. Si el Padre o Espíritu hubiera sido algo diferente o fuera de Jesús, entonces hubiera dicho nadie va al Padre, sino mediante mí, pero el dijo nadie viene al Padre, sino mediante mí.

             Por medio del profeta Ezequiel 34:15-16 el Señor profetizó: Yo apacentaré mis ovejas, y Yo les daré aprisco, dice YHWH el Señor. Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada. Amén mis amados. Yo me gozo en entender por la revelación, que el redil, es el lugar de nuestro de origen. Por causa de nosotros ser colocados o imputados en la naturaleza de pecado de Adán, todos nos descarriamos como ovejas. Desde que Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan el Bautista vino a prepararle el camino al Señor, las ovejas comenzaron a ser llamadas, así lo profetizó Isaías 40:3-11 y 53:6. Unas ovejas se fueron a los valles, figura de los gentiles, lo bajo, que no tenía aparentemente los oráculos de Dios, como lo recibió Israel por medio de Moisés y los profetas, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 3:1-2.

            Otras ovejas se descarriaron a los montes y collados, figura del sistema religioso judío que tenía la ley y los profetas pero fueron bajados de la altivez religiosa. Lo torcido fue enderezado y lo áspero fue allanado, porque fuimos reconciliados y llevados de nuevo al lugar de nuestro origen. Es la razón que nuestro Padre Celestial, anuncia a través del profeta Ezequiel 34:11, 12 y 22, que él mismo vendría a buscar y a salvar a sus ovejas y las reconocería a cada una. En el verso 17 profetiza que él buscaría  a la perdida, y haría regresar al redil a la descarriada, vendaría a la perniquebrada, y fortalecería a la débil. En el verso 25 profetiza que establecería con las ovejas un pacto de paz; porque las ovejas somos hombres en cuanto a nuestra encarnación en este planeta y él es nuestro Dios, como profetizó el verso 31.

             Por eso el apóstol Pablo te revela lo siguiente en la carta  a los Efesios 2:11-22 Por lo cual, recordad que otrora vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, llamados incircuncisión por la llamada circuncisión en la carne hecha a mano, [12] que estabais en el tiempo aquel separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y extranjeros respecto a los pactos de la promesa, esperanza no teniendo y sin Dios en el mundo. [13] Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros los que otrora estabais lejos, fuisteis hechos cercanos por la sangre de Cristo. [14] Porque él es la paz de nosotros, el que hizo a ambos grupos uno solo y la pared intermedia de partición derribando, la enemistad, en la carne de él, [15] la ley de los  mandamientos en decretos aboliendo, a fin de los dos crear en él un nuevo hombre, haciendo paz, [16]  y reconciliar a ambos en un cuerpo con Dios mediante la cruz, matando la enemistad en él; [17] y viniendo predicó paz a los de cerca; [18] pues mediante él tenemos acceso ambos por un Espíritu al Padre. [19] Así, pues, ya no sois extranjeros y forasteros, sino que sois conciudadanos de los santos y familiares de Dios, [20] sobreedificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús, [21] en quien todo el edificio bien conjuntado crece hasta ser santuario santo en el Señor, [22] en quien  también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. Mis amados, creo que la porción que acabo de citar es conforme a lo que venimos hablando bien clara.

             A Pesar de que nos descarriamos, jamás dejamos de ser ovejas, pues una oveja es siempre oveja. Es imposible que una oveja sea o un cabrito o un puerco o un perro, etc. a la misma vez que es oveja, por eso el Señor profetizó de acuerdo a Ezequiel 34:17 que juzgaría entre ovejas y machos cabríos. Así fue confirmado por Cristo en los días de su carne que muy en breve luego de su partida sería cumplido, cosa que os invito a verificar en la biografía de Jesús escrita por Mateo 25:33 y así fue cumplido en el año 70 cuando separaron las ovejas de las primicias de la Iglesia de los cabritos del sistema legalista de Israel representados por todo el sistema religioso judío, tales como el sistema sacerdotal corrupto, los fariseos, saduceos, escribas, herodianos, etc.

            La biografía de Jesús escrita por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 10:27 registra que Cristo en los días de su carne dijo: Las ovejas mías la voz de mí oyen, y yo las conozco, y me siguen. ¿Cuando fue que escuchamos esa voz la voz del Padre Eterno? Escuchen atentamente amados bendecidos, esa voz del Pastor Bueno que es el Padre Eterno y Dios Fuerte en el Espíritu, la escuchamos antes de que existiéramos en carne y sangre, antes de la fundación del mundo relativo. Esa es la razón por la que Cristo en los días de su carne dijo: ... todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí, lo cual está registrado en la biografía de Jesús escrita por  Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 6:45. ABBA padre por que escuchamos tu voz antes de la fundación del mundo. Fíjense amados, que he subrayado ambos verbos de la cita: oyó y aprendió, porque cuando Jes1?s lo dijo ambos verbos estaban en pasado porque era algo que ya había ocurrido, por eso la oveja dijo Jesús: ahora viene a mí, el verbo en presente con respecto a Jesús, porque eso estaba ocurriendo en ese momento por causa de lo dicho primero.

             Es pura mentira lo que enseña el sistema religioso, cuando enseña que para regresar al redil, que es el lugar de nuestro origen, nuestro lugar de reposo, se realiza a través del falso libre albedrío. Todo está claro, como enseña Jesús conforme a lo citado por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 6:45 Todo aquel que oyó y aprendió del Padre de los Espíritus, el Padre Eterno, regresa a él. Conforme a lo citado por Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 10:7 Jesús establece de manera categórica y absoluta: De cierto, de cierto os digo que Yo soy la Puerta de las ovejas. ABBA padre porque ya entramos por la Puerta y entramos por el Camino nuevo. Sí amados, porque Cristo es el único Camino de regreso a nuestro origen y es la única Puerta de entrada al lugar de nuestro origen de igual manera. Recuerden amados que Cristo es todas las cosas en nosotros y sin él nada podemos hacer. Aún el apóstol de la circuncisión Cefas enseña de acuerdo a la carta 1 Pedro 2:25 Porque estabais como ovejas descarriándoos, pero os convertisteis (volvisteis) ahora al Pastor y Guardián (Obispo) de las almas de vosotros. El verbo estabais está en tiempo pasado, pues ya estamos de regreso al lugar de nuestro origen, al lugar de la gloria en que estábamos antes de participar en el primer Adán. Cefas habla de las almas por causa de su ministerio, el de la circuncisión. Pero recuerda amado, el apóstol Pablo te revela que toda nuestra relación con Dios es en Espíritu como es Dios y anunció Jesús en su conversación con la samaritana, según registra Lázaro, el discípulo amado, cuyo libro es llamado por error Juan 4:24..

             El apóstol Pablo en la carta a los Hebreos12:22 por su parte nos revela: Sino que os habéis acercado a Sion monte y ciudad de Dios vivo,  Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles. Amén. ABBA Cristo y Padre Eterno. Nos hemos acercado al lugar de nuestro origen, fíjense mis amados, que el apóstol Pablo no está hablando de algo futuro, sino de algo que estaba pasando en ese momento. Continúa el verso 23 diciendo: a la Asamblea e Iglesia de primogénitos inscritos en el censo en los cielos, y a Dios Juez de todos, y a Espíritus de justos que han sido hechos perfectos. Esa congregación inscrita en los cielos, somos todos los bendecidos que mencionan las cartas a los Efesios 1:4 y a los Romanos 8:29. Finalmente dice el verso 24 Y a Jesús Mediador del nuevo pacto, y a la sangre del rociamiento  que habla mejor cosa que la de Abel.

             En la carta a los Hebreos 13:20 el apóstol Pablo en oración revela : Y el Dios de la paz que suscitó de entre muertos, al Pastor de las ovejas, el Grande por la sangre del pacto eterno, el Señor de nosotros Jesús, [21] os equipe con toda cosa buena a fin de hacer la voluntad de él, haciendo él en vosotros lo agradable delante de él mediante Jesús Cristo, a quien la gloria por los siglos de los siglos; amén. Esta petición del apóstol Pablo al Dios de paz, el pastor, el Grande, el Señor de todos nosotros Jesús Cristo es para que él equipe a los santos para hacer la voluntad de él. Es necesario que entiendan bendecidos, que ya estamos en el Padre, pues ya somos uno con él. El Padre es la cabeza y la Iglesia el cuerpo del Nuevo Hombre Espíritu.

             Estamos ya en la eternidad junto con él. Ya no estamos muertos o alejados de él, porque ya Dios solucionó el problema del pecado, de la naturaleza alma de la vieja creación, pues ya todo fue reconciliado con la sangre del cuerpo ya circuncidado de Cristo. Una vez entiendas el lugar de tu origen, entenderás que estás en los lugares celestiales o dimensión Espíritu junto con él, como revela el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 2:6-7 que dice en sobre-edificación: [6] Y nos resucitó con él y nos sentó con él (primero en esperanza a los hermanos que fueron la primicia de la Iglesia hasta el año 70 y ahora en posesión de la herencia mediante fe consumada todos los que hemos venido a participar de carne y sangre luego de cumplidas todas las cosas) en los lugares celestiales en Cristo Jesús, [7] para mostrar en los siglos que están llegando (la eternidad en que vivimos ahora, estaba llegando en los días del apóstol Pablo durante la transición entre los dos pactos, eternidad que continuó desde que terminó la ley o antiguo pacto en el año 70, porque el período entre el primer Adán y el año 70 fue simplemente un pedacito de eternidad cuantificada para hacernos partícipe de su propósito) la supereminente riqueza de la gracia de él en benignidad hacia nosotros en Cristo Jesús.

            Conocer el lugar de nuestro origen es por tanto, conocer quiénes somos. En realidad no somos una casualidad por capricho de nuestros padres terrenales, tenemos un origen espiritual y es muy lindo saber quienes somos. Somos hijos de Dios, el Padre Eterno y Padre de los Espíritus.

             Amado bendecido que has leído estas líneas, yo declaro en el nombre de Cristo, el  suscitado o separado de entre muertos, que tus ojos son alumbrados a través de este mensaje. Si eres alguien que todo el tiempo se ha estado preguntado ¿quién soy? Ahora has recordado quién eres en realidad y lo valioso que eres para Dios el Padre Eterno. Sé muy bien que la religión nunca te enseñó tu verdadera identidad, pero tranquilo, lo mismo pasó conmigo. Cuando entendí la gracia de Dios, me di cuenta quién soy yo en realidad. También pude reconocer que existen otros ministros de gracia que han enseñado al pueblo bajo su cuidado su verdadera identidad en Dios.

            Este mensaje va dedicado a todos los hermanos en Cristo, en especial aquellas personas que siempre se quejan por cualquier razón durante su peregrinación en este mundo. Les recuerdo que ya fueron declarados bendecidos con toda bendición espiritual y sentados en los lugares celestiales con Cristo, carta a los Efesios 2:6-7, conforme a la revelación del Consolador a través de Pablo, el único apóstol de este nuevo pacto o pacto eterno de gracia, quien nos reveló todos los misterios que estuvieron ocultos por todos los siglos de los dos mundos que ya terminaron, el primero en el diluvio del tiempo de Noé y el segundo o de la ley de Moisés finalmente en el año 70. Gracia y paz!

 

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