LA EPÍSTOLA A LOS HEBREOS
PRIMERA PARTE
![]() |
Ramón
Urbáez, Sobre-Edificador por la gracia de Dios, sobre el fundamento
puesto por el apóstol Pablo, el cual es Cristo, 1ra. Carta a los
Corintios 3:10. Hermano en la común fe, a todos los santos ya
bendecidos en el creyente Abraham por medio de su simiente, la cual es
Cristo, Carta a los Gálatas 3:8, 9 y 16, con toda bendición
espiritual, Carta a los Efesios 1:3, trasladados y sentados en los
lugares celestiales, y hechos perfectos con un sólo sacrificio para
siempre, Hebreos 10:14. Gracia y paz a cada uno de vosotros de
Dios nuestro Padre y Señor, Jesús Cristo.
El propósito de este estudio, es que los santos, dioses, reyes y
señores que están en la tierra, entiendan y crezcan en todas las
cosas espirituales, la sabiduría de Dios en misterios, la sabiduría
oculta y predestinada, preparadas para nuestro peregrinar y reinar en
vida en este planeta desde antes de los siglos, conforme nos revela el
apóstol Pablo en la 1ra. Cara a los Corintios 2:6-9. |
Que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo.
Carta a los Colosenses 4:3
El estudio de hoy tratará sobre la interrogación sabia: ¿quién es el autor de la Epístola a los Hebreos? Trataré este tema, para beneficio y sobre-edificación de todos los bendecidos que necesitan aclarar de una vez y por todas este importante asunto. Esto lo estudiaremos de acuerdo al evangelio de la gracia y la información biográfica que nos dejara el amado hermano y médico Lucas. Es necesario entender, que nuestra fe nunca debe descansar en la enseñanza de la mente intelectual y sí siempre en la mente de Cristo.
Como os dije anteriormente amados, dejemos que sea el mismo evangelio y los datos biográficos muy claramente delineados por el hermano Lucas quien nos den la respuesta sobre este asunto, que salgo a explicar en sobre-edificación para que entendamos como Cristo, el Espíritu Eterno o Consolador, completó todas las cosas a través de un solo apóstol para su gloria, tal y como prometió aún desde los días finales de su manifestación en carne.
Comencemos primero repasando 1 a los Corintios 3:10-11, donde el Consolador que es Cristo el Espíritu Eterno, a través del apóstol Pablo, nos establece la regla de juego para este pacto. Nos revela el apóstol Pablo, que él por la gracia o regalo de Dios para la Iglesia, recibió el único don o regalo ministerial de apóstol para el nuevo pacto, pero es menester recordarles amados, que fue el Señor quien puso y ordenó los dones ministeriales para la Iglesia, 1 a los Corintios 12:28 y Efesios 4:11.
Recuerden bendecidos, que fue el Señor Jesús Cristo mismo quien edificó su Iglesia, biografía según Mateo 16:18. Cristo en los días de su carne le profetizó al apóstol de la circuncisión Cefas, que a él le había concedido el privilegio de abrir las puertas del reino, biografía según Mateo 16:16, lo cual vemos cumplido en el capítulo 2 del libro de los Hechos de los Apóstoles. Por otra parte, Cristo mismo, el resucitado, le confirmó su llamado como único apóstol para el nuevo pacto a Pablo, a quien llamó conforme a lo profetizado por Isaías 49:1-6, según lo confirma Hechos 9:15-16.
Como sabio arquitecto, Dios le dio a Pablo el privilegio de poner el fundamento de la Iglesia el cual es Jesús Cristo y de revelar todos los misterios que habían estado ocultos desde antes de los tiempos de los siglos, Romanos 16:25 y Colosenses 1:26.
Muy a la ligera se ha tomado la expresión griega “sophòs arkhitékton” que traducido al español significa: sabio arquitecto, “sophòs = sabio y arkhitékton = arquitecto”. Pero es necesario que conozcan mis amados bendecidos del Señor, que la palabra griega arkhitékton es una palabra compuesta de la palabra arkhi que significa comienzo, origen, fundamento, principio, principado de algo específico. La palabra tékton por su parte, significa escultor, artesano en general, artista, maestro, y es este último significado que el Consolador ha usado para definir la labor del apóstol: el sabio maestro que puso el fundamento, el origen o principio o principado de la gracia.
Este término figurado usado por el apóstol Pablo, es otra forma de explicar su función de apóstol en el nuevo pacto. El arquitecto en la antigüedad era el sabio con los conocimientos exactos para establecer desde su origen, los planos totales de un edificio, de dar las instrucciones exactas del mínimo detalle y de supervisar la construcción de acuerdo a esos planos y especificaciones. De asegurarse que todos los detalles ordenados en el plano fueran cumplidos en su más mínimo detalle.
Por tanto, cuando el apóstol Pablo establece en 1 a los Corintios 3:10 que él puso el fundamento, está testimoniando con absoluta autoridad la autenticidad del comienzo de la obra ordena por el dueño. En este caso el edificio es la Iglesia y el Dueño es Dios o Cristo Jesús. Cuando el apóstol Pablo revela de manera absoluta y categórica en 1 a los Corintios 3:11 que nadie mas puede poner otro fundamento que el que había sido puesto, establece la función y responsabilidad única y absoluta del don ministerial de apóstol, dado por el Señor Jesús Cristo a la Iglesia.
Cuando digo Iglesia con letra mayúscula, me estoy refiriendo a la Amada de Cristo en su totalidad, me refiero al cuerpo espiritual de Cristo. Cuando digo iglesia o iglesias con minúscula ya sea en singular o plural, me refiero a una congregación o localidad de santos.
Pero mis amados, muy a la ligera, muchos creen que aceptar que Cristo es el fundamento, es simplemente decir: Jesús es el Cristo o Jesús es el Señor o el Salvador. Mis amados, es mas que todo eso. Cuando confesamos que Cristo es el fundamento, implica que en fe consumada, creemos como una realidad, todo lo revelado por Pablo su apóstol.
Todo lo revelado por el apóstol Pablo sobre Jesús Cristo en sus quince epístolas, es precisamente el fundamento de nuestra fe consumada una vez y para siempre por el autor y consumador de esa fe que es Jesús Cristo, como revela precisamente Hebreos 12:2.
Por tanto, amados, al estudiar todas las epístolas de Pablo a las diferentes localidades y a sus colaboradores a quienes les escribió sus quince epístolas, incluyendo la de los Hebreos como veremos mas adelante, podemos comprobar que están llenas de citas de la ley y los profetas según registrado en los libros del antiguo pacto.
Por medio de las referencias de la ley y los profetas, el apóstol Pablo confirma la revelación de la gracia en medio de los hermanos llamados gentiles en cuanto a la carne, que eran desconocedores totalmente de la ley y los profetas. Deben recordar amados, que la ley y los profetas era un patrimonio del pueblo de Israel. La ley era la pared que hacía división entre los dos pueblos: judíos y gentiles que fueron finalmente unidos en un solo pueblo: el Israel de Dios, Efesios 2:14-16. Por ejemplo, en Romanos 7:1 el apóstol Pablo se refirió a los hermanos de origen judío en medio de los gentiles como conocedores de la ley para explicar ciertos puntos. En Gálatas 4:21 apela a los que querían estar bajo la ley para revelar una figura ocurrida en la casa de Abraham con respecto a los dos pactos, lo que presupone que debían conocer el dato dado por Moisés en Génesis capítulos 16 y 21..
En cambio, la carta a los Hebreos fue dirigida directamente a una comunidad judía que estaba siendo perseguida en gran manera y a la que el apóstol Pablo le podía ser un ejemplo vivo de sufrimiento por la persecución. Por eso el apóstol tenía autoridad para revelarles todo lo concerniente al cumplimiento de lo que todos esos símbolos de la ley significaban. Tenía autoridad para exhortarles, consolarles y sobre edificar sobre ellos, porque además de ser apóstol participó de todo el resto de los dones ministeriales: profeta, evangelista y pastor maestro, cosa que las vemos ejecutando en las diferentes localidades. Por eso podía ser imitado en todas las cosas, para conocer la revelación de Cristo, Filipenses 4:12.
Veamos un ejemplo. El apóstol se incluye como profeta en 1 a los Corintios 13:9 cuando revela que: en parte conocemos y en parte profetizamos; porque la revelación fue traída por parte y la sobre edificación fue realizada por parte. El apóstol declaraba la revelación de los misterios recibidos según les eran dado por el Señor. También el apóstol salía a poner fundamento donde otro no había puesto fundamento y evangelizar en medio de los gentiles, Romanos 15:20-21. Luego se quedaba un tiempo como pastor maestro hasta que establecía pastores o ancianos en la localidad, Hechos 15:35. Luego volvía para confirmar o sobre edificar sobre los hermanos, Hechos 15:36 y 41.
En 1 a los Corintios 14:19 exhortando a los hermanos el apóstol Pablo escribió lo siguiente: Pero en la iglesia deseo cinco palabras con la mente de mí hablar (profetizar), para también a otros instruir, más que diez mil palabras en lengua, Pero que conste, por la gracia de Dios el apóstol hablaba en lengua mas que todos ellos como revela 1 a los Corintios 14:18. Pero deben recordar mis amados, que como nos revela el apóstol Pablo en 1 a los Corintios 14:3-4 el que profetiza habla con entendimiento a los hombres para edificarlos (enseñarlos), exhortarlos y consolarlos. Esa es la razón de las palabras del apóstol en 1 a los Corintios 14:37 cuando dice: Si alguno piensa ser profeta o espiritual, reconozca que lo que os escribo es mandamiento del Señor.
La carta a los Hebreos fue escrita a un grupo de hermanos que tenían el conocimiento de la ley y los profetas, por lo que les revela todos, lo concerniente a Cristo, a la vez que eran exhortados y confortados. Siendo que la función del apóstol de acuerdo a Isaías 49:1-6 era unir a los dos pueblos: Sem y Jafet, que es lo mismo que decir: judíos y gentiles en un solo pueblo, era menester completar la revelación de los misterios de esta manera.
Si observan bien amados, la epístola a los Hebreos es la última carta a la Iglesia, escrita aproximadamente en el año 65. Esa carta es la corona que nos revela finalmente todas las cosas. En ella se nos establece de manera absoluta a Cristo Jesús, desde el comienzo de su ministerio hasta el establecimiento de su reino eterno por medio del nuevo pacto (los nuevos cielos y la nueva tierra), en el cual vivimos ahora todos los santos por medio de la fe consumada. Es precisamente en esta carta, donde el apóstol Pablo establece la revelación total como un recuento del fundamento de nuestra fe.
Hebreos 8:13 por ejemplo, te establece: Al decir nuevo, ha hecho anticuado al primero; y lo que está siendo hecho anticuado y volviéndose viejo está cerca de la desaparición. Así que amados, la ley o antiguo pacto llegó a su madurez total en el año 70, aproximadamente cinco años mas tarde de escrita la carta a los Hebreos. De hecho, al sobreedificar, sabemos que ya todo eso es historia del pasado. Es historia de los viejos cielos y la vieja tierra, el mundo que ya desapareció de delante de Dios y de todos sus hijos o creyentes de su evangelio, el evangelio de la gracia. Sí amados, la ley o antiguo pacto ya desapareció para todos los creyentes que creemos el evangelio de la gracia, aunque ahora peregrinamos en este planeta por causa de su propósito. Sabemos que para los hombres del sistema religioso que continúan con el velo puesto sobre sus ojos, la ley o antiguo pacto continúa mezclada con la leche de los rudimentos de Cristo del principio o evangelio de la circuncisión.
De nuevo amados, la ley o antiguo pacto ya desaparecido de delante de Dios, es así, porque como nos revela el apóstol Pablo en Hebreos 8:5 refiriéndose a la ley revela: los cuales a una copia (en griego upodeímati que significa una figura modélica) y sombra (en griego skiâ, que significa una proyección de lo verdadero) sirven de las cosas celestiales, como ha sido advertido Moisés cuando iba a erigir por completo el tabernáculo; porque mira, dice, harás todo conforme al modelo (en griego túpon, como cuando un arquitecto hace un dibujo de la obra real o verdadera, también puede traducirse: tipo) mostrado a ti en el monte.
En esa misma línea de pensamiento, el apóstol Pablo te revela en Romanos 5:14 que el primer Adán fue el comienzo o arranque de su propósito aquí en la tierra, cuando dice: Pero reinó la muerte desde Adán hasta Moisés aun sobre los que no pecaron en la semejanza de la transgresión de Adán, que es figura (en griego la misma palabra griega: túpos) del que iba a venir. Sí amados, el primer Adán sólo fue una figura del segundo Adán que es Cristo y ya vino. Cristo vino en carne y quitó el pecado e hizo desaparecer al primer Adán u hombre viejo mediante un solo sacrificio. Amados, fíjense bien en lo revelado por el apóstol Pablo en la cita anterior. La muerte o separación de Dios reinó desde Adán, no antes, para los que gustan hablar de una supuesta rebelión angelical antes de la creación llenos de muchas fábulas.
Pero antes de hacer un resumen de la belleza de la revelación establecida por el apóstol Pablo en esta carta con relación a Cristo versus todo lo que la ley y los profetas establecen, les haré un recuento siguiendo el consejo del apóstol en 2 a los Corintios 10:4-5 cuando nos revela que: [4] las armas de la milicia de nosotros no son carnales (no son mandamientos y ordenanzas de la ley), sino poderosas por Dios (el evangelio de la gracia del que no me avergüenzo) para destrucción de fortalezas, razonamientos destruyendo [5] y toda cosa altiva que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. Mantengan presente amados, que sólo hemos recibido una fuente de información del fundamento, la recibida por Pablo, el apóstol de este pacto. Nosotros ahora sólo podemos sobreedificar sobre el fundamento y la revelación ya dada.
Pasemos pues a analizar los diferentes razonamientos humanos, razonamientos lógicos basados en la percepción humana. Es menester que entiendan amados que las percepciones son las formas en que los seres humanos perciben lo que ellos creen que es la realidad. Pero las percepciones son engañosas porque son de razonamiento e interpretación humana, por eso es menester creer mediante la fe consumada la revelación de Dios dada a través de su apóstol.
Veamos el primer punto de razonamiento humano: El estilo de las cartas del apóstol Pablo al dirigirse a los gentiles con su saludo particular al comienzo de: GRACIA Y PAZ, no aparece en la carta a los Hebreos. El apóstol Pablo saludó al escribirle a las iglesias de los gentiles y colaboradores de su ministerio en 14 cartas, como siervo de Cristo Jesús llamado un apóstol; como apóstol de Cristo Jesús; como apóstol no de parte de hombre ni mediante hombre, como siervo de Cristo Jesús junto a Timoteo; como siervo de Dios y apóstol de Jesús Cristo y como prisionero de Cristo Jesús.
Pablo se identificó como apóstol a los hermanos de entre los gentiles en cuanto a la carne por quienes no era conocido en cuanto a su vestidura (su cuerpo físico). El apóstol Pablo era inclusive desconocido en su vestidura al principio inclusive en medio de muchos hermanos de origen judío que eran del ministerio de la circuncisión y que vivían dispersos por las naciones antes de Pablo comenzar su ministerio como apóstol de Jesús Cristo, como él mismo lo expresa en Gálatas 1:22-23 cuando dice: y era desconocido de cara para las iglesias de Judea (los hermanos del ministerio de la circuncisión) que eran en Cristo. [23] Pero solo oyendo estaban: El que nos perseguía otrora, ahora predica la fe que antes trataba de destruir.
Esos hermanos mencionados en la cita anterior eran de origen judío, a quienes el apóstol Pablo les era desconocido al principio de su ministerio. Pero pasado mas de 20 años, ya el apóstol Pablo les era conocido y no tenía necesidad de identificarse a ellos
Por eso, el apóstol Pablo le escribió a los Hebreos sin un saludo de identificación personal al inicio de la carta, pues quien escribía era el Hebreo de Hebreos. Creo que no hay lugar a dudas de que el único en identificarse de esa manera en todos los escritos de ambos apostolados es el apóstol Pablo. Leamos 2 a los Corintios 11:22. Cuando Pablo se compara con los apóstoles de la circuncisión, entre una de las cosas que pregunta es: ¿Hebreos son? La contestación no se hace esperar, inmediatamente responde: También yo. Recuerden amados, el apóstol Pablo era el que tenía que congregar a Israel, la unión de judíos y gentiles en un solo pueblo con un solo mensaje, tal y como había profetizado Isaías 49:1-6 antes mencionado y que Jesús Cristo le confirmó por medio del hermano del apostolado de la circuncisión Ananías.
De nuevos mis amados, leamos ahora Filipenses 3:5 donde el apóstol Pablo establece sin ningún lugar a dudas que posición tenía en medio de los hebreos. [5] ... hebreo de hebreos, porque en cuanto a la ley fue fariseo. Fueron precisamente los fariseos quienes si le conocían y le perseguían por todas partes, a tal grado que en varias ocasiones lo maltrataron corporalmente y buscaron su muerte por todas las formas posibles. Amados, ser hebreo de hebreos significa ser un maestro de los hebreos, y toda la enseñanza final, toda la revelación de esos misterios fue definida precisamente en esa epístola.
Pero los invito amados, a que ahora leamos 2 a los Tesalonicenses 3:17-18 donde el mismo apóstol Pablo establece cual es precisamente la señal de autenticidad de sus cartas. Esa señal que parece un saludo de despedida aparece en todas sus cartas. Su saludo inicial no es la señal de autenticidad de todas sus cartas. Leamos la cita: [17] El saludo es de mi mano, de Pablo, que es la señal en toda carta; así escribo: [18] LA GRACIA DEL SEÑOR DE NOSOTROS JESÚS CRISTO SEA CON TODOS VOSOTROS. Esta información también la encontramos en 1 a los Corintios 16:21 que dice: Yo, Pablo, os escribo esta salutación de mi propia mano; y Colosenses 4:18 donde escribió: El saludo con mi mano, de Pablo.
Fue precisamente en la carta a los hermanos de Tesalónica donde el apóstol Pablo escribió lo siguiente: [2] ... que no a la ligera seáis sacudidos vosotros del modo de pensar ni seáis alarmados, ni mediante un espíritu, ni mediante palabra, ni mediante carta como si fuese mediante nosotros..., 2 a los Tesalonicenses 2:2. Fíjense amados del final del verso subrayado donde el apóstol Pablo hace mención entre una de las cosas de: carta (la palabra griega epistolês). También fíjense que dice: nosotros, no dice mía. Eso se debe a que hay cartas escrita por Pablo mediante un escriba, como diríamos en el día de hoy: un secretario, como hizo en la carta a los Romanos, ver capítulo 16 verso 22, que es la única carta que no contiene la señal de escritura directa del apóstol Pablo, ya que el verso 24 que contiene esa señal en las versiones regulares, es un verso que fue añadido posteriormente.
Pasemos ahora a verificar en todas las cartas incluyendo la de los Hebreos, si la señal de autenticidad de escrito apostólico aparece al final de todas sus cartas. Revisemos los siguientes versos: 1 a los Corintios 16:23; 2 a los Corintios 13:13; Gálatas 6:18; Efesios 6:24; Filipenses 4:23; Colosenses 4:18; Laodicea 18; 1 a los Tesalonicenses 5:28; 2 a los Tesalonicenses 3:18; 1 a Timoteo 6:21; 2 a Timoteo 4:22; Tito 3:15; Filemón 25 y Hebreos 13:25. Fíjense bien amados, que la señal de toda carta del apóstol aparece en esa cita de Hebreos 13:25 como señal de autenticidad de Pablo, aunque su saludo como apóstol de los gentiles no aparece en la carta. Recuerden amados que Pablo no era apóstol para los judíos, por lo que al escribirle a los judíos no se podía identificar inicialmente de esa manera. ¿Alguna duda hasta aquí amados?
Por tanto amados, Pablo se identificó al principio de las cartas a las congregaciones de los gentiles, a quienes como en la carta 2 a los Corintios 3:1 los amonesta: ¿Comenzamos de nuevo a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O acaso necesitamos, como algunos, cartas comendaticias para vosotros o de parte de vosotros? Las cartas comendaticias o de recomendación la necesita todo el que va enviado y es desconocido, cosa que ya era innecesaria para el apóstol cuando ya era conocido en medio de las iglesias o congregaciones de los hermanos de Judea. Pero recuerden, la señal de autenticidad de toda carta del apóstol Pablo contiene la expresión: LA GRACIA SEA CON TODO VOSOTROS...
Otro argumento utilizado para afirmar que el apóstol Pablo no fue quien escribió la carta a los Hebreos es decir que el apóstol Pablo solamente llamó a Timoteo hijo en sus cartas.. Pero de nuevo dejemos que sea el evangelio y la biografía apostólica quienes nos hablen.
Antes de ir a las cartas del apóstol Pablo, leamos que nos relata el amado doctor Lucas en la biografía apostólica que escribió, conocida como el libro de los Hechos de los Apóstoles. Recordemos que el doctor Lucas recibió parte de la información directamente de todos aquellos de quienes escribió y la otra parte por lo que él mismo observó estando presente.
En Hechos 16:1 menciona a Timoteo como: un discípulo que había en Listra de nombre Timoteo, hijo de una mujer judía y de padre griego. Timoteo junto a Silas permaneció en Berea cuando el apóstol Pablo tuvo que salir para Atenas por causa de un grupo de judíos de Tesalónica, fanático de la ley, que fueron a agitar y perturbar la obra del apóstol en Berea, Hechos 17:13-15. Finalmente, leamos Hechos 19:22, donde Timoteo junto a Erasto es llamado un asistente del apóstol Pablo.
Ahora amados, leamos directamente de las cartas del apóstol. En 1 a los Corintios 4:17 el apóstol Pablo les escribió a los Corintios que les envió a Timoteo que era su hijo querido y fiel en el Señor. En 1 a los Corintios 16:10 el apóstol Pablo se refiere a Timoteo simplemente como: Timoteo.
En su saludo inicial en la carta 2 a los Corintios 1:1 el apóstol Pablo se refiere a Timoteo como: el hermano Timoteo término que utilizó en varias otras ocasiones en otras cartas, como veremos mas adelante. En 2 a los Corintios 1:19 menciona a Timoteo junto a Silvano simplemente como: Timoteo.
En su saludo inicial en la carta a los Filipenses 1:1 el apóstol Pablo se identificó a si mismo y a Timoteo como: siervos de Cristo Jesús. En Filipenses 2:19 el apóstol Pablo le prometió a los hermanos de Filipo que les enviaría a Timoteo, mencionándolo simplemente por su nombre. En Colosenses 1:1 en su saludo de comienzo, el apóstol Pablo se identifica simplemente como Pablo e identifica a Timoteo como: el hermano Timoteo.
En 1 a los Tesalonicenses 1:1 en su saludo de apertura el apóstol Pablo se identifica junto a Silvano y Timoteo simplemente con sus nombres. En 1 a los Tesalonicenses 3:2 el apóstol escribe: Y enviamos a Timoteo, el hermano de nosotros y colaborador de Dios en el evangelio de Cristo, llama a Timoteo hermano y colaborador. En 1 a los Tesalonicenses 3:6 menciona a Timoteo simplemente por su nombre, de quien dice que le trajo buenas noticias con relación a la fe y el amor de los hermanos de Tesalónica. El saludo de apertura de la segunda carta a los Tesalonicenses 1:1 es igual que el de la primera carta antes mencionado, coloca simplemente su nombre junto a los de Silvano y Timoteo.
En la primera carta enviada a Timoteo 1:2 el apóstol Pablo llama a Timoteo: verdadero hijo en la fe. En 1 a Timoteo 1:18 lo llama hijo Timoteo, pero en la misma carta en 6:20 lo llamó simplemente Timoteo cuando le dice: Oh Timoteo el depósito guarda apartándote de las profanas pláticas vanas y de las opiniones de la falsamente llamada ciencia. La falsamente llamada ciencia era el legalismo emanado de la interpretación errónea de la ley, como la vivió anteriormente el mismo apóstol Pablo antes de su llamado. En la segunda carta a Timoteo, Pablo lo llama por su nombre una sola vez en el capítulo 1 verso 2 y lo llama Timoteo, amado hijo, aunque en el capítulo 2 verso 1 le dice: Tú, pues, hijo de mí, sé fuerte en la gracia...
Cuando el apóstol Pablo le escribió a Filemón en el verso 1, se refiere a sí mismo como prisionero de Cristo Jesús y presenta a Timoteo como: el hermano Timoteo y llama a Filemón: el amado y colaborador de nosotros. El apóstol Pablo siempre que se refería a sí mismo lo hacía en plural, porque siempre tomaba en cuenta a sus colaboradores en el ministerio.
He dejado para el final de esta sección dos citas, que por su explicación breve sabrán mis amados el por qué. Me refiero en primer lugar a Romanos 16:21, donde el apóstol Pablo llama a Timoteo: el colaborador de mí, mencionando a Lucio, Jasón y Sosípater sus parientes. Pero quiero que lean el próximo verso amados bendecidos, [22] Os saludo en el Señor yo, Tercio, que escribí la carta. Era cosa común en los días del apóstol Pablo el oficio de escriba, como decimos en forma moderna: secretario. En esta ocasión el hermano Tercio le sirvió de escriba en esta carta al apóstol Pablo. Así que, un documento, podía como sucede todavía en los tiempos modernos en que vivimos, ser escrito por otra persona y llevar el sello de autenticidad del autor del documento.
La última cita obviamente es la de Hebreos 13:23, donde el apóstol Pablo llama a Timoteo: El hermano de nosotros Timoteo, tal y como lo llama en 1 a los Tesalonicenses 3:2. Recuerden que Timoteo era hermano en la fe para el apóstol y para los hermanos a quienes les escribió la carta. Pero hagamos un poco de historia para verificar si el hermano Timoteo fue llamado por el apóstol Pablo para que fuera a dónde él a Italia, Roma en los días de su arresto domiciliario, desde donde escribió la Epístola a los Hebreos.
En la primera carta a Timoteo 3:14-15 el apóstol le manifestó a Timoteo lo siguiente: [14] Estas cosas te escribo, esperando venir a ti en breve; [15] y si me retraso,... El apóstol Pablo pensaba que iba a salir pronto de su juicio en Italia y albergaba la idea de visitar a los hermanos, especialmente a Timoteo, pero la parte del verso [15] fue lo que sucedió. Eso es lo que le manifiesta al hermano Timoteo al escribirle la segunda carta cuando le dice en 2 a Timoteo 1:3-4 ... sin cesar tengo la mención acerca de ti en las peticiones de mí noche y día, [4] anhelándote ver...
Pero les pido amados, que ahora leamos en 2 a Timoteo 4:9 en adelante, cuando el apóstol Pablo le escribió de nuevo a Timoteo desde Italia lo siguiente: [9] Procura venir a mí en breve. En los versos que siguen el apóstol Pablo le informa a Timoteo que: [10] Demás me ha desamparado, al amar al presente siglo (la ley), y se fue a Tesalónica, Crescente a Galacia, Tito a Dalmacia. En el verso 11 continúa diciendo: [11] Sólo Lucas está conmigo. A Marcos (Juan Marcos el primo de Bernabé) tomando trae contigo mismo; porque me es útil para el ministerio. [12] Y a Tíquico envié a Éfeso. [13] El capote que dejé en Tróade con Carpo, cuando vengas, trae, y los rollos, especialmente los pergaminos. Finalmente leamos el verso[16] donde el apóstol Pablo le resume a Timoteo el resultado de su primera experiencia en la corte del César en Italia: En la primera defensa de mí, nadie estuvo de mi parte, sino que todos me desampararon; no les sea tenido en cuenta; [17] pero el Señor estuvo junto a mí...
Esto significa que lo mas correcto fuera que Timoteo cumplió con el pedido del apóstol Pablo y se trasladó a Italia inmediatamente donde por lo informado sobre él (Timoteo) en la carta a los Hebreos, estuvo detenido, lo mas seguro por su relación con el apóstol, quien ya en su primera comparecencia ante el tribunal del César no tuvo éxito. Al ser libertado de su prisión no es nada extraño que el apóstol Pablo les informe en la carta a los hermanos, que habían soltado al hermano Timoteo y que abrigara todavía la esperanza de irlos a visitar, pensando que el soltar a Timoteo era una buena señal para él también ser libertado.
Pero conforme a lo ordenado por Dios fue lo contrario, pues un poquito de tiempo mas adelante, en el año 68, el apóstol fue mandado a matar por el César Nerón, el mas implacable representante de la Bestia Roma, el mas grande y sanguinario perseguidor de los cristianos. Al leer el final del libro de los Hechos podemos observar que el apóstol Pablo tuvo cierta flexibilidad de movimiento y de reunirse al principio, cuando estaba bajo arresto domiciliario.
Por tanto, decir que el apóstol Pablo sólo se refirió en sus escritos a Timoteo como hijo solamente, es totalmente incorrecto. Hagamos un resumen de todas las veces y formas con las cuales el apóstol Pablo se refirió a Timoteo en sus 15 epístolas:
ü Lo llamó hijo 4 veces.
ü Lo llamó simplemente por su nombre 8 veces.
ü Lo llamó siervo de Cristo en una ocasión.
ü Lo llamó colaborador en 2 ocasiones
ü Lo llamó hermano 5 veces.
Como pueden observar bendecidos, de 20 veces que el apóstol Pablo hizo referencia a Timoteo, solamente lo llamó hijo 4 veces y en tres de las ocasiones fue en las dos cartas que le envió a él directamente. Pero es importante que verifiquen amados bendecidos, que el apóstol Pablo no solamente usó el término hijo para referirse a Timoteo, sino que también lo usó con el hermano Tito en carta a Tito 1:4 y también a Onésimo en la carta a Filemón 10.
Otro argumento erróneo que escuchamos con relación a este asunto, es decir que Pablo solamente puso el fundamento y Apolos fue quien edificó. Es menester recordarles hermanos, que la Iglesia, la Amada del Señor Jesús Cristo, FUE EDIFICADA EXCLUSIVAMENTE POR EL SEÑOR Jesús Cristo, una vez y para siempre, lo cual puedes encontrar profetizado por el mismo Cristo en los días de su carne en la biografía según Mateo 16:18 cuando dijo muy enfáticamente: Sobre esta Roca la Iglesia de mí. Es menester que tengan claro que nadie fuera de Jesús Cristo ha edificado la Iglesia, la cual él compró a precio de sangre.
Cuando leemos en la original griega o de cualquier traducción interlineal del
griego original, observaremos que el apóstol Pablo nunca usó en 1 a los
Corintios 3:10-14 la palabra griega oikodomeî que se traduce al español
edificar,
sino que usó cuatro veces la palabra griega epoikodomeî,
una palabra compuesta de epo
que significa sobre
y oikodomeî que significa edificar.
Por tanto la palabra griega epoikodomeî
se traduce al español sobreedificar.
Esta palabra implica trabajar sobre una obra totalmente realizada.
Lo cual significa explicar para actualizar todas las cosas después de
haber sido cumplidas.
El apóstol Pablo anunció en esa porción anterior, que después de su labor como último apóstol único del nuevo pacto llamado por Cristo, otros íbamos a sobreedificar sobre lo revelado por medio de él, pero sobre el fundamento único que es Jesús Cristo. Unos íbamos a sobreedificar correctamente, lo que la revelación llama figuradamente: oro, plata y piedras preciosas para referirse a la doctrina de la gracia, donde todas las cosas ya están realizadas. Por eso es que reinamos en vida, porque vivimos en posesión o fe consumada.
Otros, que
son la mayoría, que el apóstol en los días de su carne llamó los hijos de la yerma y esclava,
lo han hecho con materiales de leña, heno y paja,
materiales temporeros que no resisten el fuego de la revelación y son quemados, como sucedió
delante de Dios con la ley y el evangelio
de la circuncisión,
figurados por esos materiales. Por
eso es que los que han sobreedificado con esos materiales han sufrido pérdida:
nunca han reinado en vida aquí en el planeta
tierra
y han vivido y así han enseñado a vivir a los niños en Cristo (los discípulos
del sistema religioso en general) en posición
o fe esperanza en la obra de Cristo Jesús
el Señor y Dios nuestro, en vez de en posesión de todas las cosas.
En 1 a los Corintios 3:6 el apóstol Pablo afirma: Yo
planté, Apolos regó; mas Dios obró el crecimiento. Recuerden
amados, que en esos días de transición entre los dos pactos, la Iglesia
estaba siendo edificada por el Señor. Porque
como dice el Salmos 127:1 Si el Señor (Jesús Cristo) no edificare la casa
(la Iglesia) en
vano edifican los edificadores
(los dones ministeriales.) Desde
el antiguo pacto, el Señor nos enseña que él mismo edificaría su casa, que
él llama su cuerpo o tabernáculo no hecho a mano.
Nuestro trabajo es vano, si desde antes de ser destituidos en el primer
Adán, el Padre no te conoció, llamó, justificó y glorificó conforme a su
propósito, Romanos 8:28-30. Esto es lo mismo que lo revelado por el
apóstol Pablo en 2 a los
Corintios 5:18-19 que dice: [18] Y todas las cosas provienen de Dios, el cual nos
reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el Ministerio de la
Reconciliación,
[19] a
saber, que Dios estaba en Cristo al mundo reconciliando consigo mismo, no teniéndoles
en cuenta las transgresiones de ellos, y poniendo en nosotros la palabra de
la reconciliación.
Se nos informa erróneamente, que como Apolos era profeta, era el edificador de la Iglesia,
Pero amados, Apolos en los días de transición entre los dos pactos
era una figura de nosotros. Apolos era simplemente un
sobreedificador en la iglesia de Corinto donde se nos da el ejemplo, de esa
labor.
Como os dije anteriormente, la Iglesia somos todos los hijos de Dios
sin que falte siquiera uno ya está edificada, porque ya todos fuimos
reconciliados con Dios mediante una sola ofrenda.
En cambio las iglesias que estaban en Corinto, en Galacia o Laodicea; o
en este tiempo las que están en Isabela y Arecibo en Puerto Rico,
o la que está en Lima, Perú, son solamente una porción de la
Iglesia. Son dos cosas diferentes
mis amados, porque la Iglesia contiene a todas las iglesias de todas las
localidades a través de todos los años y Jesús Cristo, no Cefas, Pablo o
Apolos ni ningún don ministerial de este tiempo ha edificado a la Iglesia..
El estudio sobre La
Diferencia Entre
La Iglesia y las Iglesias
te lo explica con mas detalles. También
el estudio sobre Los
Dones y los Dones Ministeriales para la Iglesia, te explica el propósito de cada uno y cuales
fueron dejados para la obra de sobre
edificación después de terminarse el período de transición
entre los dos pactos en el año 70. El
don ministerial de apóstol para el nuevo pacto, para ambos pueblos (judíos y
gentiles) en uno solo, derribando la pared intermedia de división, la ley o
antiguo pacto como nos revela Efesios 2:14-22, fue en un solo enviado: Pablo,
que es el último de todos y el único de los apóstoles llamado por Jesús
Cristo el resucitado, para el nuevo pacto
de la gracia.
La labor realizada por el Consolador a través de Pablo no es para glorificar
al hombre Pablo, 1 a los Corintios 3:21; si no para gloriarnos en Cristo como
nos revela y enseña el apóstol Pablo en Romanos 5:11, 1 a los Corintios 1:31,
2 a
los Corintios 10:17 y Gálatas 6:14. El
don ministerial de apóstol para el nuevo pacto fue profetizado por Isaías
49:1-6 como os dije anteriormente.
Saulo, que significa Pedido
ya estaba apartado para ese ministerio desde el vientre de su madre, expresión
que significa desde antes de nacer, Gálatas 1:15.
Los doce apóstoles de Jesús de Nazaret también fueron profetizados
en Génesis 17:20-21. Recuerden
que Agar es la ley o antiguo pacto e Ismael los hijos de Israel.
Jesús de Nazaret vino nacido de mujer y bajo la ley, Gálatas 4:4.
Recuerden además lo revelado por el apóstol Pablo en 1 a los
Corintios 15:46 cuando nos dice: Pero no es primero lo espiritual, sino lo natural; después,
lo espiritual. Primero fue lo
natural, todo lo cumplido para la ley en Jesús de Nazaret; luego lo
espiritual, lo que ahora vivimos en Jesús Cristo.
Primero fueron los doce príncipes de Ismael en Jesús de Nazaret: los
doce apóstoles, luego un solo heredero donde se cumplieron ya todas las
promesas: Jesús Cristo con un solo apóstol: Pablo.
El apóstol Pablo, para cortar desde muy temprano este problema, nos dejó la solución, cuando interroga muy sabiamente: [5] ¿Qué, pues, es Apolos? ¿Qué es Pablo? Y la respuesta es inmediata en el mismo verso: Servidores a través de quienes creísteis, y cada uno según el Señor dio. Esto es así porque: De modo que ni el que planta (el servidor que puso el fundamento para la Iglesia) es algo, ni el que riega (uno entre muchos servidores de los que el Señor Jesús Cristo ha puesto para sobreedificar la Iglesia o en una iglesia o congregación local), sino el que obra el crecimiento (el que edificó la Iglesia, y es su origen), Jesús Cristo el Dios Fuerte, 1 a los Corintios 3:7.
El trabajo de Apolos en Corinto fue confirmar por las Escrituras de la ley o antiguo pacto lo revelado por el Consolador a través del apóstol Pablo. Esa era la función principal del profeta de los días de transición entre los dos pactos. Por eso son las palabras del apóstol en 1 a los Corintios 4:6-7 Estas cosas, a mí mismo y a Apolos hermanos, he trasladado figurativamente por causa de vosotros, para que en nosotros aprendáis el no sobre lo que está escrito, para que no uno sobre el otro os infléis contra el otro. [7] ¿Quién, en efecto, te distingue? ¿Qué, en verdad, tienes que no recibiste? Si, empero, de veras recibiste, ¿por qué te glorías como no habiendo recibido? En pocas palabras, TODO es de Dios y él ha distribuido y repartido como quiso conforme a su propósito, él puso a unos para una cosa y a otros para otras, pero TODO es de él, para él, por él y en él, mis amados bendecidos.
Cerraré esta primera parte del estudio con la señal de autenticidad del apóstol Pablo en todas sus cartas: La gracia del Señor de nosotros Jesús Cristo sea con todos vosotros mis amados.
|
EVANGELIO DE LA GRACIA P.O. BOX 140452 ARECIBO, PR 00614-0452 evangeliodelagracia@hotmail.com |
|
Ó 1978 - 2002 [ Ministerio Reconciliación Evangelio de la Gracia. Inc. ]^[ Todos los derechos reservados ] |