EL MISTERIO DE LA PIEDAD


1 a Timoteo 3:16


 

Ramón Urbáez, Sobre-Edificador por la gracia de Dios, sobre el fundamento puesto por el apóstol Pablo, el cual es Cristo, 1ra. Carta a los Corintios 3:10. Hermano en la común fe, a todos los santos ya bendecidos en el creyente Abraham por medio de su simiente, la cual es Cristo, Carta a los Gálatas 3:8, 9 y 16, con toda bendición espiritual, Carta a los Efesios 1:3, trasladados y sentados en los lugares celestiales, y hechos perfectos con un sólo sacrificio para siempre, Hebreos 10:14.  Gracia y paz a cada uno de vosotros de Dios nuestro Padre y Señor, Jesús Cristo.  El propósito de este estudio, es que los santos, dioses, reyes y señores que están en la tierra,  entiendan y crezcan en todas las cosas espirituales, la sabiduría de Dios en misterios, la sabiduría oculta y predestinada, preparadas para nuestro peregrinar y reinar en vida en este planeta desde antes de los siglos, conforme nos revela el apóstol Pablo en la 1ra. Cara a los Corintios 2:6-9.

Que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo.

 Carta a los Colosenses 4:3


            El sentido usado en la revelación para la expresión MISTERIO, la define clara y directamente el apóstol Pablo en la carta a los Efesios 3:5  cuando dice: MISTERIO que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.

            En la biografía de Cristo en los días de su carne según Marcos 4:11-12, el Señor dijo que solamente a los creyentes les ha sido dado conocer los misterios del reino de Dios. En cambio a los de afuera, los vasos de ira preparados para destrucción, todas las cosas les han sido ocultadas para que no la entiendan y recibieran perdón de los pecados, porque no son hijos de Dios.  La revelación de los misterios es solamente para los hijos de Dios. Veamos las tres cosas principales que encierran los misterios dados a conocer por la revelación del evangelio de la gracia.

            PRIMERO, el misterio era una verdad oculta o encerrada por Dios a los hombres naturales; solamente podía ser conocida por la revelación  de Dios, porque todas las cosas de Dios solamente pueden ser discernidas espiritualmente, 1ra. carta a los Corintios 2:14.

            SEGUNDO, esa verdad oculta o misterios para los hombres, tendría un cumplimiento en el tiempo ordenado por Dios para ser revelados a todos aquellos que somos los hijos de Dios en peregrinación en la tierra.  

            TERCERO, todos los misterios fueron revelados por el Consolador sólo a través de una persona, el apóstol Pablo, a quien el mismo Jesús Cristo, escogió para ese ministerio único.  El ministerio del apóstol Pablo fue anunciado por el profeta Isaías 49:1-6 y confirmado cumplido en el libro de biografías apostólicas llamado Hechos, en la porción 13:46-48.  El apóstol Pablo fue escogido desde  el vientre de su madre, para que revelara todos los misterios solamente a la Iglesia de Dios para toda la eternidad.

            Estos misterios, de quien Pablo es el administrador para toda la eternidad, como es revelado en la 1ra. carta a los Corintios 4:1, han sido dados a conocer a todos aquellos a quienes Dios nos escogió desde antes de la fundación del mundo para ser sus hijos; para ser su pueblo, a los que nos escogió no solamente de en medio de los hijos de Jacob, sino también de los que durante la transición entre los pactos todavía éramos llamados gentiles en cuanto a la carne y que juntos formamos el Israel de Dios.  Somos los hijos de Abraham por la fe ya consumada por Cristo, por lo cual todas las familias de la tierra ya estamos bendecidas en la simiente de Abraham, quien es Jesús Cristo, por la obra que realizó, para lo que os invito a leer Génesis 12:3; 18:8; 26:4; 28:14 y las cartas a los Romanos 9:6-8 y Efesios 1:3-9, versos que todos se refieren al Israel espiritual o Israel de Dios..

            Pablo en su primera epístola a Timoteo en 3:16 le revela: INDISCUTIBLE ES EL MISTERIO DE LA PIEDAD: FUE MANIFESTADO EN CARNE . . .  Aunque el original griego no contiene la palabra Dios, al comienzo de la porción  fue manifestado en carne, como lo hace la traducción Reina Valera., aún así, sabemos por los versos anteriores, que de quien Pablo está hablando es de Dios.

            La encarnación de Dios es una verdad innegable e indiscutible. Esta verdad era un misterio hasta los días en que vivió el apóstol Pablo, pues sabemos que Dios es Espíritu, lo cual no sería ningún misterio. El problema que tiene el hombre natural es que no puede comprender como el Dios infinito y eterno se manifestó en un hombre sin dejar de ser Dios.

            Eso mismo pensó el rey Salomón cuando terminó la construcción del templo de Jerusalén, cuando dice: Más ¿es verdad que Dios HABITARÁ CON EL HOMBRE EN LA TIERRA? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que he edificado? 2 Crónicas 6:18. Esto era un misterio para Salomón, como lo es para todos los hombres naturales.

            El hombre natural tratar de razonar por ejemplo: ¿cómo el Espíritu creó toda la materia, lo que se ve, de lo que no se veía? Lo cual nos ilustra el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 11:3 cuando dice: POR LA FE entendemos haber sido constituido el universo POR LA PALABRA DE DIOS, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

            Por la fe y ser llamado por Jesús Cristo como último y único apóstol para el nuevo pacto, Pablo fue arrebatado al paraíso, llevado a la dimensión total del Espíritu para recibir toda la revelación de los misterios que estaban ocultos para darlos a conocer a los hijos de Dios que estamos en este orden terrenal. Pablo nos revela en la carta a los Colosenses 2:9 que en Jesús Cristo HABITA CORPORALMENTE TODA LA PLENITUD DE LA DEIDAD.

            Pablo nuestro apóstol, nos dice en la carta a los Efesios 3:3-5: por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,  misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como AHORA ES REVELADO A SUS SANTOS APÓSTOLES Y PROFETAS POR EL ESPÍRITU.

            El profeta Malaquías 3:1 nos dice: Luego vendrá el Señor a su templo  La sombra de esto lo vemos cuando a los ocho días de nacido, Jesús fue llevado al templo de Jerusalén para cumplir lo que ordenaba la Ley. A los doce años encontramos a Jesús de nuevo en el templo de Jerusalén. Esta vez estaba en medio de los doctores de Ley, a quienes dejó perplejos con su sabiduría de las cosas espirituales. Cuando José y María lo encuentran, reclaman su control paternal sobre él; Jesús le contestó no como un simple niño natural de doce años, tabernáculo en que habitaba corporalmente el Señor de toda la tierra; sino que les dijo: ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar? como registra su biografía escrita por Lucas 2:46-52. Lo único que podía hacer María era guardar todas estas cosas, misterios, en su corazón, porque a la misma vez Jesús la estaba corrigiendo de su error de declarar que José era su padre.

            Como comprender que Jesús viajó con sus José y Marías, quienes en apariencia eran sus padres, a Jerusalén como cualquier niño de Israel, luego le encontramos en SU TEMPLO en la sombra o figura de las cosas verdaderas como el Señor impartiendo sabiduría, y volviendo a sujetarse a José y María de nuevo como un niño natural. Como comprender que María, quien fue instruida por el ángel o mensajero Gabriel en relación a Jesús, a quien vio crecer ,junto a sus otros hijos naturales y no poder entender la revelación que en profecía declaraba que ese hijo es el Dios Fuerte y Padre Eterno; el Dios y Padre Espiritual de María.  Esto es motivo para que exclamemos en alabanzas como el apóstol Pablo en la carta a los Romanos 11:33-34.

            Luego, cuando Jesús comenzó su ministerio como el Mesías Príncipe después de cumplir los 30 años de edad, lo encontramos de nuevo en el TEMPLO DE JERUSALÉN por tercera vez, para cumplir con todo lo que de él estaba escrito en la Ley y los profetas.  Estando en el templo de Jerusalén le dijo a los allí presentes: Destruid este templo y yo lo levantaré en tres días . . . Mas él hablaba del templo de su cuerpo, no del templo de Jerusalén hecho a mano, según registra la biografía escrita por el apóstol de la circuncisión Juan 2:13-22.

            Otro ejemplo de esta clase, lo encontramos registrado en las otras tres biografías de Cristo en los días de su carne, me refiero a Mateo 12:46-50; Marcos 3:35-41 y Lucas 8:19-21.  En esta ocasión, su madre y sus hermanos naturales, deseaban hablar con él en un momento en que enseñaba a sus discípulos. Al ser informado que era buscado por ellos, él hizo la siguiente pregunta: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?  Esto no significa que él ignorara a la mujer que le sirvió de vaso a su tabernáculo en cuanto a la carne. Jesús se dirigió a su madre y sus hermanos como SU DIOS Y SEÑOR, de quien necesitaban para ser salvos.  Así lo reconoció María en su cántico de alabanza al Señor, cuando recibió la noticia de que ella era la virgen profetizada por el profeta Isaías, en ocasión que visitaba a su prima Elizabet, como registra Lucas 1:46-47.

            Los teólogos o doctores del sistema religioso en que vivimos, enseñan que Dios se compone de una trinidad de TRES PERSONAS DISTINTAS, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, de quienes dicen que son un solo Dios. Sin embargo, la ley y los profetas enseñan que hay un solo Dios.  El evangelio de la gracia enseña simplemente que el misterio de la piedad escondido durante el antiguo pacto, es que Dios se manifestó en carne, como revela el apóstol Pablo en la 1ra. carta a Timoteo 3:16, que es totalmente opuesto al misterio de la iniquidad.. que Dios es más de uno.  Te recuerdo lo que revela el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 13:8  Jesús Cristo es el mismo ayer, el Señor y Dios JHVH del antiguo pacto, hoy, el Señor y Dios Jesús Cristo durante la transición entre los dos pactos, y por los siglos, el Señor y Dios Jesús Cristo por toda la eternidad donde ya estamos viviendo.  Así fue como lo vio David cuando dijo en el Salmos 102:27 Tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.

            Esos mismos teólogos, al no poder demostrar esta falsa enseñanza de la trinidad, la cual intentan por todos los medios filosóficos de explicar, dicen que es un misterio.  Todo lo contrario a las enseñanzas del apóstol que nos enseña que: Dios nos trajo en el nuevo pacto de todos los misterios a la revelación.  El sistema religioso nos quiere llevar de la revelación a los misterios de nuevo, que en realidad no son misterios, sino falsas enseñanzas. Pero debo recordarles amados, que para los hijos de Dios ya no hay misterios, pues todos ya fueron revelados por el Espíritu a través del apóstol Pablo.  Ahora, todas las cosas nos son recordadas por el mismo Espíritu que mora en nosotros a través de la palabra revelada, como nos enseña el apóstol Pablo en la 1ra. carta a los Corintios 2:10.  Los misterios de Dios continúan encubiertos para los que se pierden la revelación, como es revelado en la 2da. carta a los Corintios 4:3, y para los que continúan con el velo puesto de Moisés y en sobreedificación os digo también y de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret, como revela el apóstol Pablo en la 2da. carta a los Corintios 3:14.

            El único nombre que resultó un misterio fue el que apareció en la frente de la mujer que presentó el Rollo Profético que han titulado como Apocalipsis, ver versos 22:18-19. Es a esta mujer a quien en el Rollo Profético se identifica como Babilonia la grande que define como la madre de todas las rameras de la tierra.  Esa mujer, sabemos por la revelación de todas las cosas, que era el sistema judaico apóstata con su sede en la ciudad de Jerusalén, y su asiento religioso en el templo que allí estaba. Esa fue la razón de su grandiosa destrucción, que Jesús identificó como la señal del Hijo del Hombre. Tanto la ciudad de Jerusalén como su templo, fueron destruidos por el Señor en el año 70 para terminar para siempre con la ley o antiguo pacto delante de su presencia, Apocalipsis 17:5.

            El llamado MISTERIO DE LA TRINIDAD está relacionado con la religión de MISTERIO DE LA ANTIGUA BABILONIA, nombre que usó el rollo profético llamado Apocalipsis, para llamar a Israel natural.  En otra ocasión, en el mismo libro también se llama a Israel: Sodoma y Egipto.  La enseñanza de la trinidad, es una doctrina que surgió de nuevo por medio de la secta católica romana, como consecuencia de los acuerdos del llamado Concilio de Nicea en el año 325 de nuestra era. Esta doctrina fue luego adoptada también por todo el sistema evangélico salido del catolicismo después de la llamada Reforma Protestante, iniciada por el monje Martín Lutero, quien claudicó del catolicismo.

            Muchos confunden el MISTERIO DE LA INIQUIDAD que menciona Pablo nuestro apóstol en la 2da. carta a los Tesalonicenses 2:7 con el sistema católico romano. Para los días del apóstol Pablo ya ese misterio estaba en acción, estaba presente y todavía el catolicismo no había comenzado sus primeros pasos; los cuales comenzaron después del año 200.

            Era necesario que primero actuara el misterio de la iniquidad para que se revelara el inicuo, para que entonces ocurriera la destrucción de la Jerusalén natural y su templo, la eliminación del antiguo pacto. Para los días del apóstol, ya el misterio de la iniquidad estaba en acción, siendo el apóstol Pablo lo que detenía la revelación plena del inicuo.

            El misterio de la iniquidad o apostasía, fue el alejamiento del evangelio de la gracia dado a través de Pablo, el único apóstol de Jesús Cristo. Con relación a Cristo solamente habían dos mensajes: El evangelio de la gracia o revelación de todos los misterios de Dios, predicado por Pablo y su ministerio; y el evangelio de la circuncisión, también llamado evangelio diferente o añadido que menciona el apóstol Pablo en la carta a los Gálatas 1:6-8. El evangelio de la circuncisión fue predicado por los doce que administraban el ministerio de la circuncisión.

            Este evangelio añadido, consistía en la predicación de Jesús de Nazaret resucitado y hecho Señor y Cristo, pero mezclado con las obras de la ley, mensaje predicado, enseñado y practicado por el ministerio de la circuncisión que administraban los doce apóstoles llamados por Jesús de Nazaret. Ese es precisamente el supuesto evangelio que predica el sistema católico romano en adición a otras enseñanzas que tienen origen en el paganismo.  El sistema católico, para demostrar su supuesta autoridad, tomó al apóstol Pedro del ministerio de la circuncisión como fundamento de su supuesta autoridad, la cual han llevado por todo el mundo y con la cual se han enseñoreado de las naciones. Ese mismo mensaje con ciertas reformas, ha sido el mensaje que ha redistribuido el sistema protestante, entre cuya doctrina principal está la de la trinidad, doctrina heredada del sistema católico romano.

            En el evangelio de la gracia, el apóstol nos enseña en varios lugares, que muchos han tomado la piedad como una fuente de ganancia, la cual él llama, ganancias deshonestas, el negocio de la religión.  En adición a adulterar la verdadera doctrina con las enseñanzas caducadas de la ley,  han incorporado doctrinas falsas, como lo es la  enseñanza de la trinidad, idea falsa sobre quien es Dios. Muy claramente el profeta Isaías 9:6 nos dice que: Jesús Cristo es el Admirable, el Consejero o Consolador, el príncipe de paz, el Dios Fuerte y el Padre Eterno. También dice que Jesús Cristo es Emanuel, que traducido es Dios con nosotros como también profetiza en Isaías 7:14.

            La levadura de acuerdo a las palabras de Cristo en los días de su carne, es símbolo de la falsa doctrina, como registra Mateo 16:12. El Señor le dijo a sus discípulos Mirad guardaos de la levadura de los fariseos, según registra Mateo 16:6. Los FARISEOS MODERNOS son los teólogos y falsos ministros que enseñan por doctrina las enseñanzas de la ley como si fueran de este pacto, tradiciones, mandamientos de hombres, fábulas artificiosas y sobre todo la doctrina anatema de la trinidad, que fue traída por la secta católica romana en el llamado concilio de Nicea en el año 325, como os dije anteriormente.  Esta doctrina es producto de la degeneración colosal del misterio de la iniquidad de los días del apóstol y es todo lo contrario al misterio de la piedad revelado en la 1ra. carta a Timoteo 3:16 para todos los que tenemos oído para oír.

            Esa falsa doctrina de la trinidad, trata de explicar la divinidad de Dios de forma lógica.  En las biografías de Cristo en los días de su carne, en el libro de biografía apostólica, en el libro de los Hechos; en las cartas de los apóstoles de la circuncisión, así como en las 15 cartas del apóstol Pablo o revelación de los misterios, se usan los términos: Hijo, Padre y Espíritu Santo, en realidad en la original Espíritu del Santo o Espíritu el Santo.

            Los religiosos que viven por la letra de la Palabra, creen que se está hablando supuestamente de tres personas distintas, de lo que éstos escritos no enseñan siquiera una tilde. Los términos Padre e Hijo no denotan personas distintas, sino oficios distintos del único Dios verdadero. El hombre Jesús, fue solamente el tabernáculo de carne del Espíritu, por lo que se le llamó el Hijo de Dios.  El ministerio del Hijo de Dios terminó el día que destruyeron a Jerusalén y el templo. Fíjate que Jesús mismo decía que no hacía nada de sí mismo, sino que el Padre, es decir, el Espíritu que moraba o hacía tabernáculo en él, era quien hacía todas las cosas, como registra Juan 14:10-11. Jesús enseñó que él  y el Padre son uno, no dos cosas distintas como dice la enseñanza de la trinidad, porque según esta doctrina, el padre es una persona  distinta al Hijo y al Espíritu Santo y viceversa.

            Cerramos este estudio afirmando que todo espíritu que no confiesa que Jesús el Cristo es Dios manifestado en carne es anatema; pues la BLASFEMIA CONTRA EL ESPÍRITU SANTO es NEGAR QUE JESÚS EL CRISTO ES EL SEÑOR (cuyo nombre antiguo era JHVH)  QUE SE MANIFESTÓ EN CARNE para nuestra salvación y volvió de nuevo a lo que era primero, el único Dios verdadero y la vida eterna.

            El apóstol Pablo en los días de su carne le dijo a los hermanos que estaban en las iglesias de los Colosenses y a los de Laodicea, que sostenía gran lucha por ellos y aún por los que no habían visto siquiera su rostro. Su deseo era que fueran consolados en sus corazones, su nuevo hombre interior en el Espíritu creado según Dios en la justicia y la santidad de la verdad que es revelado e la carta a los Efesios 4:24; para que alcanzaran toda la riqueza del pleno entendimiento, a fin de que todos conociéramos el misterio de Dios, Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento, carta a los Colosenses 2:1-3

            Gracia y paz a todo el Israel espiritual que mora solo en este mundo y no es contado entre las naciones de este mundo como lo vio Balaán, y nos es informado en el libro de Números 23:9-10; porque como dice nuestro Padre Eterno: NUESTRO REINO NO ES DE ESTE MUNDO, porque somos peregrinos y extranjeros en este planeta, como nos revela y recuerda el apóstol Pablo en la carta a los Hebreos 11:9 y 13-16.

            Por último amados, les recordaré lo que  nos revela el apóstol Pablo, nuestra ciudadanía está en los cielos, es en los lugares celestiales o del Espíritu, en donde ya fuimos trasladados o resucitados en el Espíritu y donde ya estamos viviendo, carta a los Filipenses 3:20; y donde ya fuimos bendecidos con toda bendición espiritual, carta a los Efesios 1:3.

            Una vez más amados, GRACIA Y PAZ A VOSOTROS DE DIOS NUESTRO PADRE Y SEÑOR JESÚS CRISTO durante la peregrinación por el desierto de este mundo relativo, porque nuestra ciudadanía está (en tiempo presente) en los cielos. ABBA CRISTO.

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